domingo, 28 de junio de 2015

MI HIJO NO HA COMIDO

Comentar es Agradecer

Cerca de  Ciudad Victoria se encuentra un ejido llamado El Olmo, lugar pintoresco y lleno de vegetación, ojos de agua y arroyos, es en este lugar donde se centra esta inquietante historia y que por dichos de los habitantes de ese lugar se ha convertido en una leyenda genuina .Como todos los ejidos de provincia, son hermosos, de gente amable y cálida, sincera y con vivencias, son lugares a donde puedes escaparte un fin de semana y perderte en el verde de sus cañones y montañas llenas de color y cielos azules, sin embargo es en estos lugares donde también se tejen leyendas de seres extraños y cosas sin explicación, la lejanía con ciudades densamente pobladas son ideales para que este tipo de cosas paranormales cobren fuerza.

La señora Juanita vive en este lugar, era un mes de Diciembre en una tarde fría hace 25 años, lejos de ser una época feliz, en ese momento para la familia de la señora, se enfrentaban situaciones desconcertantes. Alejandra nuera y esposa de su hijo Polo acababa de dar a luz en un parto complicado que la había dejado débil y enferma, su salud era aquejada por varias situaciones extrañas e inexplicables, Juanita en su sabiduría afirmaba que la mujer de su hijo había sido “trabajada” por una de tantas mujeres con la cuales Polo saciaba su concupiscencia y lujuria, para muchos era sabido que el hombre tenía varias queridas regadas, la creencia de la señora era que una mujer despechada, le arrojó un mal a su nuera para quitarla del camino y reclamar al hombre que había causado tales desgracias, Polo.

Como toda madre al tener en sus brazos a su hijo recién nacido no quería separarse de el por ningún momento, aunque eso le costara enfermarse más, lo único que le preocupaba era amamantar  a su hijo y mantenerlo caliente por causa del frio. Sin embargo la salud de Alejandra fue mermando y agravándose, al grado de tener que llevarla de emergencia al Seguro Social de Cd. Victoria, después de una penosa y dolorosa jornada de lucha por su vida en la sala de urgencias la señora Alejandra murió exactamente a las 5 de la tarde de ese día, los motivos  fueron un paro respiratorio provocado por una anemia severa y causas no determinadas, la situación de su muerte entristeció a la señora Juanita y a su otra nuera Pilar que las acompaño al hospital, agobiadas por su muerte y el hecho de dejar huérfana a su nieta las entristeció aun mas. Desechas se dispusieron a regresar al ejido y avisar a Polo del deceso de su esposa, de “raid” se fueron a El Olmo y dar las malas noticias, pues no hallaron transporte en ese momento para regresar ya que los autobuses pasaban a ciertas horas y decidieron no esperar.

Al mismo tiempo que se iban, llegaba al lugar un pesero que hacia rampa en el seguro y que pasaba por El Olmo y varias comunidades más, pasaban las 6 de la tarde y el chofer, Don Miguel Dimas Hernández vecino del ejido, se quejaba del frio que hacía y la soledad que imperaba en las calles, caía la tarde y con ella la obscuridad, dispuesto a no esperar más, arranco el camión, era la última corrida del día para él y quiso regresar temprano a la calidez de su hogar, antes de cerrar la puerta una señora rubia y con bata sube al camión, al verla enseguida la reconoció, era vecina del Olmo, la mujer se sentó en los asientos traseros y el hombre le decía que ya se iba, debido a que no había pasaje y hacia mucho frio, que una taza de café lo esperaba en su casa, la mujer lo vio con una mirada perdida y le dijo 

-Me urge llegar a mi casa, mi hijo no ha comido-

Todo el camino observaba que la vecina, estaba ahí sentada sin decir una palabra con la mirada perdida y triste, fue en un momento antes de entrar al ejido que sintió un escalofrío tremendo cuando cruzó un arroyo y pasando por un hoyanco en el camino que hizo cimbrar el camión, en ese instante vio con extrañeza por el retrovisor que la mujer había desaparecido, paró el vehiculo y se fue a la parte trasera para buscarla, debajo de los asientos, afuera  y los alrededores, nada. 
Con cierta extrañeza y  temor, que se acrecentó con el frio húmedo del lugar, arrancó de nuevo la unidad y salió con el alma en un hilo, completamente desconcertado  ante aquella situación, al llegar a su casa le contó a su mujer de la vecina que subió y desapareció en el arroyo, para ese entonces la esposa de Don Miguel sabia la noticia de Alejandra.

-Miguel , la señora Alejandra murió a las 5 en el seguro-

Un gesto de estupefacción y horror, se dibujó en el rostro pálido del hombre al escuchar los detalles de la muerte de la señora, fue en ese momento que Juanita, Pilar y su hijo Polo llegaban apurados a la casa del chofer para pedirle que los llevara a recoger el cuerpo de la señora Alejandra, con extrañeza vieron que Miguel estaba hincado en un altar de la virgen de Guadalupe, llorando con sendas lagrimas y con un gesto de temor, afirmando una y otra vez que la había visto, que la había visto y que no sabía nada, abrazando a Polo le dió el pésame y les contó la experiencia. Imposibilitado para manejar el hombre se tiro en cama y los familiares de Alejandra fueron como pudieron por el cuerpo de la señora, Después de aquel suceso Polo agobiado y perseguido por la culpa, decidió abandonar el ejido y a su hija con los padres de su fallecida esposa. Sin embargo la desgracia para la familia no termino ahí, la niña al cumplir los 3 años murió de Tifoidea y del hombre nunca se supo nada más. Con el tiempo esta historia se volvió una leyenda y los taxistas al saberla no van para ese lugar ya muy tarde, porque dicen que a más de uno se le ha aparecido una extraña mujer vestida de blanco que les hace la parada y que después de cruzar aquel arroyo, simplemente desaparece. 

Edgar Liñán Junio 2015

Un extraño inquilino

BASADO EN HECHOS REALES No 36.

Un extraño inquilino

Buenas tardes, quisiera relatarte una historia personal, no soy muy creyente de este tipo de cosas, toda mi vida he sido más bien un hombre racional y pensante, la religión la evito y creo fervientemente que lo que obtienes en la vida es fruto del trabajo y la preparación, Sin embargo hay cosas de las cuales no tengo la mas minima explicación, mi caso como el de muchas otras personas que hemos coincidido, se centra en una especie de hecho paranormal, se que suena irrisorio, pero para ti y tu grupo sabrán comprenderme y quizá ayudarme.

Yo vivía en un edificio de departamentos en el centro de Tampico, como muchos edificios de renta en este lugar, tienen habitaciones con techos altos y construcciones muy antiguas y firmes, hechas de ladrillo y acero, fue una noche que regresaba de trabajar cuando me percaté de algo extraño en la entrada al edificio, una señora sentada en la banqueta de aspecto bastante extraño, muy anciana y con un vestido sucio y andrajoso, me miró con asombro y no le tome importancia hasta que me habló y me dijo

-¿Como le fue en su día ingeniero?-
-¿Disculpe? ¿Quien es usted?-
-Cuídese mucho, hay gente que le quiere hacer daño, le quieren meter brujería, tenga cuidado, ya mataron a muchos ahí donde vive, se quieren quedar con el edificio-

Dicho esto me sonrió con una boca llena de dientes manchados y podridos, su advertencia lejos de inquietarme tan solo me causo gracia.

¿Brujería?, Por favor en pleno siglo 21, era claro que la mujer no sabia un comino de los tiempos modernos y seguía viviendo en la edad media. Al llegar a mi departamento fui recibido por “Bucles” un gato siamés que me había regalado un novio, eso fue lo único de lo que no me deshice cuando termine con el, la rutina era la misma, darle de comer, limpiar su arena y dejarle merodear por ahí, yo tomaba un baño de tina largo, revisar mis correos y redes sociales y acostarme ya de madrugada, esa noche me desperté inusualmente por que escuché un fuerte estruendo en el departamento de arriba, me causo extrañeza porque sabía que nadie rentaba ahí, así que supuse que había inquilinos nuevos, podía escuchar como peleaban y se tiraban cosas que se rompían en el piso, como el cuarto tenia techo alto, la acústica era considerable podía oír los llantos, los reclamos, las groserías que la pareja se profería, molesto me tape la cabeza con una almohada para no escuchar y me quede dormido.

A la mañana siguiente me dispuse a irme a trabajar, tome mi desayuno y le deje croquetas al gato. Al salir, en mi puerta había una especie de bolsa de lona y como tenía prisa la hice a un lado sin ver que contenía, paso la mañana y la tarde y al regresar pude ver que la bolsa seguía ahí, era algo extraño pero me ganó la curiosidad de saber que había dentro, así que me dispuse a abrirla, para ver el contenido, al hacerlo una nube de vapor pestilente y nauseabundo me impregnó por completo, aquello era algo asqueroso, había tierra, animales pequeños muertos y un papel, no quise ahondar más y arrojé la bolsa al cesto de la basura bien envuelta en otra bolsa de plástico.

Asqueado tome un baño y me talle el rostro no sé cuantas veces, ya fresco fui a la cocina para darle de comer a Bucles y no estaba, me preocupe por que el gato no se perdía ninguna comida, así que salí a buscarlo sin encontrarlo, solo abrí una ventaba y le deje la comida, estaba muy cansado, esa noche la pase muy mal,  soñé pesadillas horribles, gente muerta, seres extraños y cosas así, me desperté sudoroso y volví a escuchar la pelea de la pareja de arriba, lo mismo, golpes, cosas rotas e insultos nada nuevo, quise volver a dormir pero no pude, así que puse atención en la pelea, los golpes iban en aumento, se rompían cosas y gritaban con más coraje, así con aquella escena me quede dormido, al día siguiente estaba muy cansado, el gato no había regresado y comencé a preocuparme en serio por él, me fui a trabajar y el día estuvo muy largo, al regresar a mi casa, me encontré casualmente con un vecino, no conocía a los vecinos, a ninguno, ni siquiera al administrador, tan solo depositaba puntualmente la renta y era todo, la persona que me rentó tan solo la vi dos veces y era una persona joven, fuera de eso éramos todos desconocidos, al menos para mí,  cuando lo vi quise preguntarle por la pareja y si sabía algo, pero su gesto descontento y su actitud mermaron cualquier intento por hablarle, al llegar a mi departamento vi algo que me dejo helado, era la bolsa que había tirado un día antes, angustiado pensé que se habían metido a mi casa y abri rápidamente, todo parecía en orden, nada faltaba y nada inusual, excepto la bolsa, enfadado la tomé y la tiré en un bote de la calle, al regresar lo único que me preocupaba era el gato, no había regresado, algo estaba mal y me metí a bañar, al entrar en la habitación vi con horror que fuera de la ventana estaba Bucles amarrado del cuello y muerto, lo habían destripado y abierto en canal, su pelo del cuello hacia abajo había sido arrancado con todo y piel y su cabeza aun conservaba pelo y un gesto de dolor, me aterre, me sentí tan miserable y después de eso el coraje, quería matar, quería encontrar al responsable y darle su merecido, con tristeza bajé lo que quedaba de mi gato y lo metí en una bolsa de basura, no sabía que mas hacer, me dispuse a dormir y de madrugada volví a despertarme con los ruidos de la pelea, en ese momento me paré y con toda la rabia del mundo subí las escaleras para encarar a la pareja y decirles tantas ofensas por no dejarme dormir, al llegar al departamento toqué y toqué de una manera ofensiva, nadie abrió, eso me hizo hervir la sangre y tan solo proferí unas groserías y les pedí que me dejaran dormir, esperando que abrieran la puerta para encararme y no fue así, bajé de nuevo y me metí a la cama, al voltear a la ventana mis sentidos se pusieron alerta, había alguien ahí, una figura humana, una sombra de alguien que me veía y que estaba parado ahí, lo primero que hice fue prender la luz y tomar un bate que tenía en el closet, pero algo me dejó pensando; afuera de la ventana no había cornisa y estaba a 10 metros del suelo como haría aquella persona para estar parado afuera de mi ventana, era imposible, abrí la ventana buscando respuestas y no había nadie ahí. La cerré y me puse a pensar que había pasado, en ese momento tocaron a mi puerta, era de madrugada y fui a ver quién era, no había nadie tan solo una nota en el piso y el collar de mi gato junto con lo que parecían ser sus vísceras. Tomé la nota y limpié el piso de aquella suciedad, la nota decía algo que me dejó desconcertado y a la vez temeroso

“Te voy a joder, el diablo te acecha y no vas a tener un día de paz, chinga tu madre, joto”

No pude mas con eso, me sentí desesperado y solo, algo me habían hecho, algo pasaba y no sabía que, mi mente trataba de razonar, pero no hallaba respuestas, me dispuse a dormir y no pude, al llegar la mañana me fui a trabajar, tenso, nervioso y con la incertidumbre de no saber qué pasaba, no quería regresar a mi departamento, quería irme de ahí y dejar todo, pero tuve un ápice de valor y enfrente el problema, esperaba encontrarme con algo al llegar y no fue así, me sentí tranquilo, al entrar en mi habitación noté algo raro, un olor como a carne podrida, como a animal muerto, vi por todos lados y no había nada, cerré las ventanas y me fui a bañar, al disponerme a dormir, corrí la colcha y vi la causa del mal olor, había ratas, gatos y partes de animales en mi cama, llenos de gusanos y moscas, no pude más y vomite en el cuarto, decidí irme de ahí, irme a un hotel y en ese momento cuando pensé eso, se fue la luz, me quede completamente a obscuras y entonces sentí algo detrás de mí, como una persona, algo que respiraba en mi oído, algo helado, algo que despedía un olor nauseabundo, comencé a temblar, me quede sin habla y paralizado, no sabía qué hacer y entonces sentí un golpe en la nuca, un golpe tan fuerte que me dejo noqueado, no supe mas por un momento y desperté de madrugada, escuchando de nuevo, la pelea, Salí corriendo del cuarto, y quise pedir ayuda, tocaba las puertas sin que nadie me abriera y subí para aquel cuarto de la pareja, toque fuertemente, gritando y pidiendo ayuda, nadie respondió, entonces en mi desesperación abrí la puerta de un golpe y mi horror aumentó, no había nadie en el cuarto, estaba completamente vacío, olía a humedad y a viejo, entré en aquel cuarto para investigar si no había nadie ahí, y se me cerró la puerta violentamente, quedándome encerrado y con la tenue luz de la calle, hacía calor y comencé a sudar copiosamente, entonces lo vi, parada en la ventana estaba esa figura humana completamente negra, me horrorice al ver como esa sombra se materializaba frente mis ojos, esperaba lo peor y los cerré mis  para no ver, sentí frio, un intenso frio recorrer mi espalda, pude sentir la violencia de aquello, el olor a putrefacción, incluso pude percibir el aliento de eso, era horrible, de nuevo volví a sentir que me golpeaban y caí en el piso, me desmayé y no supe mas hasta el día siguiente,  vi con horror que estaba desnudo y tenia rasguños y moretones por todo el cuerpo, estaba tan adolorido que apenas podía caminar, bajé como pude a mi cuarto y me dispuse a empacar mis cosas para irme de ese lugar, Salí prácticamente huyendo, al salir estaba aquella señora que vi cuando todo esto empezó, sentada en el mismo lugar, andrajosa y oliendo a orines, me sonrió con la misma mueca asquerosa y me seguí de largo sin voltear.

Tiempo después que mandé por mis cosas, uno de mi amigos me contó una historia que desconocía, en ese lugar donde vivía, había vivido una pareja que murió en extrañas circunstancias, asesinados a puñaladas, decía también que en ese lugar se sabía de personas que practicaban la brujería, que espantaban en el edificio y cosas así, yo no quise contarles lo que sucedió, mi vida dio un giro y sigo sin comprender las cosas, el edificio sigue ahí, esperando renteros, yo evito pasar por ahí, y aun me sigo despertando en la madrugada al sentirme observado por alguien, no sé qué hacer y cada noche que pasa es un martirio…

Edgar Liñan  Tampico Junio 2015

viernes, 12 de junio de 2015

MI AMIGA IMAGINARIA



MI AMIGA IMAGINARIA .. POR EDGAR LIÑAN

Parte 1

Muchos de nosotros, en nuestra infancia tenemos amigos imaginarios, cómplices y testigos de una niñez a veces difícil a veces alegre, es en el, donde escudamos nuestras debilidades y miedos, y es confidente y sabe todos nuestros secretos, conforme vamos creciendo, vamos dejando de lado la imaginación y nos integramos a la realidad, maduramos y vamos guardando muchos recuerdos. Matamos a nuestros amigos imaginarios, y muchas veces no recordamos ni que nombres les pusimos, pero que pasa cuando estos se niegan a morir, cuando no nos quieren dejar, o peor aun cuando quieren nuestra vida...Esta historia toca un poco ese tema.
Cecilia Jiménez era como todas la chicas de su edad, joven, bonita, inteligente y con muchos sueños por cumplir, estudiaba el séptimo semestre de la carrera de derecho y su sueño era ser una legisladora honesta e infalible a la cual todos respetarían, su vida había sido fácil, era de esas niñas hijas de papá que lo habían tenido todo a la mano y su niñez fue de juegos y sonrisas, de amigos y de fiestas, nunca imaginaba que su vida habría de truncarse por algo tan bizarro como lo que le iba a suceder.
Ya era fin de cursos y la presión de los últimos exámenes estaba a todo lo que daba, Cecilia tenia la fortuna de haber exentado todos los exámenes y en la Facultad de Derecho de la UAT, era muy respetada por los maestros y círculos de alumnos destacados, era brillante, y tenia muchas cosas que la mayoría envidiaban, Martín el novio de la chica llegaba en ese momento al administrativo de Derecho, era un joven alto y apuesto que se había ganado su corazón, era un hombre de principios, gallardo e inteligente, estudiaba ingeniería y estaba ya por salir de la carrera, amaba tanto a la joven que rechazó una beca para ir a estudiar a Alemania, todos pensaban que era el hombre ideal y que pronto se casarían
Katy la mejor amiga de Cecilia, y era todo lo contrario a ella, creía mas en supercherías y cosas esotéricas que en la jurisprudencia, había organizado una cena con todas las chicas de la clase, y el plan era tarot, tequilas y hechizos para encontrar el amor. Era una chica lista y lejos de ser bonita, era agradable con las personas y muy ocurrente; su vida había sido difícil y prácticamente sola había salido adelante. Creía mucho en el destino y los horóscopos, era fan de las artes obscuras y algunas veces había llevado a cabo encantamientos sin que estos funcionaran. Tenía cierto resentimiento con la vida que le había tocado vivir y sabía que tenía que luchar por conseguir sus metas y se apoyaba en las artes negras y la adivinación para tomar decisiones.
Así llego la noche, situada en la colonia Campbell, la casa de Katy parecía salir de una película de Tim Burton, obscura, vieja y tenebrosa, la joven vivía con su mama, una señora de edad avanzada y que apenas podía ver, esa noche había preparado una discada para todas las chicas, la sala había sido adornada con veladoras, tapetes y cojines, el ambiente aunque agradable no dejaba de ser inquietante, poco a poco las chicas fueron llegando cada una con una cosa que les había tocado llevar, eran las nueve la noche cuando Cecilia llegaba en compañía de Martín y una vez despidiéndose de beso, entro a la casa y ya estaban ahí sentadas todas con las velas prendidas y con los ojos perdidos en las cartas de tarot de Katy, Cecilia pasó de largo hacia la cocina y busco entre vasos y platos algo que tomar, cuando eso pasaba sintió un aire helado recorrer su espalda y se inquieto.
Se dispuso a tomar parte del juego o al menos eso creía que estaba sucediendo, poco a poco las cartas empezaban a decir el futuro de las chicas, y Katy empezaba a entrar en un trance extraño que le hacia decir cosas extrañas, cuando toco el turno a Cecilia, Katy le ordenó que partiera la baraja en cruz y que postrara su mano sobre aquel mazo de cartas, al momento de repartir la cartas boca abajo, Cecilia empezó a sentir pena e indiferencia sobre aquello que veía, ¿como era posible que chicas con el nivel de educación que tenían creyeran en esas cosas? No lo entendía, pero ella se prestaba al juego.
Al momento de voltear las cartas Katy palideció, "vio" algo que no le gusto y solo abrió los ojos asombrada. las chicas solo alcanzaron a reír por el gesto hecho por la chica.
-Que te pasa wey- Preguntaba Alicia una de las amigas de Katy
-Nada es que me sentí un poco mal, mejor vamos a hacer otras cosas-
-Juguemos a la quija- Propuso Marisa otra de las chicas del grupo
Al decir esto todas a excepción de Cecilia se quedaron calladas y con un gesto de incredulidad les decía a las chicas:
-En pleno siglo 21 y siguen pensando en esas cosas de charlatanes, la verdad me decepcionan-
Marcela Gómez, era nueva en el grupo, era una chica extraña y muy poco expresiva sin embargo dentro de si guardaba y un profundo rencor y resentimiento con el mundo, de ahí su manera de vestir, toda de negro, con la boca y las uñas pintadas de negro y la sombras alrededor de los ojos color púrpura, con el verde claro de sus ojos, hacían que pareciera siniestra, se definía a si misma como un alma obscura y llena de odio. El comentario de Cecilia acrecentó la antipatía que sentía por ella y la retó:
-Que princesita, ¿Tienes miedo?-
-No, pero creo que estas son estupideces-
-Si estas tan segura por que no intentas demostrar tu razón-
Cecilia empezaba a sentirse incomoda con los comentarios, y mirándola fijamente le propuso:
-si lo haces tú, lo haré yo-
Acto seguido todas las chicas se emocionaron, Katy sacaba su tabla cuija comprada en Walmart y hecha de plástico y con instrucciones de uso, la puso sobre la mesa y Marcela empezó a carcajearse, de manera tal que las demás chicas comenzaron a molestarse.
-¿De verdad quieren jugar a la cuija?, con esa baratija nunca podrán contactar a nadie-
Después de decir esto, Marcela saco de una bolsa de cuero una tabla cuija hecha de madera tallada y con grabados extraños en la parte trasera que mostraban uno de los pasajes de la Divina Comedia, donde 2 amantes eran arrastrados por un remolino, la tabla estaba trabajada magníficamente, pero no dejaba de ser horripilante. Con un apuntador hecho de marfil y cuarzo empezó a moverlo sobre la tabla al tiempo que les decía:
-Era de mi abuela gitana-
-Bueno quien será la primera en preguntar-
-Yo- decidida contestó Cecilia,
-y solo para demostrarte que lo que haces son puras patrañas-
-muy bien has tu primera pregunta-
-Ok. ¿Cual es mi cumpleaños?
Al decir esto el apuntador se movió señalando la fecha de nacimiento, 23 de Agosto, tienes 23 años...
Cecilia sabía que eso lo podría saber cualquiera así que disparo con una pregunta mas personal, algo que solo ella supiera, algo que nadie mas pudiera saber... Y así pregunto lo que nunca debió...
-¿Cuál es mi mayor secreto?-
El apuntador haciendo una pausa, dando pie a que todas en el lugar pensaran que Marcela estaba haciendo truco, empezaron a dudar de la veracidad y con un gesto de soberbia, Cecilia sonreía de manera picara y pensando que había asestado un golpe bajo, Marcela soltó el apuntador y puso sus manos bajo la mesa. Al tiempo que Cecilia decía:
-Bueno chicas la función de payasos se acabó-
Todas siguiendo a Cecilia se empezaron a reír por lo bajo, viendo a Marcela, en ese momento las llamas de las velas se hicieron altas y el apuntador se movió solo y señalando las letras puso: "EVELYN"
Todas se sorprendieron no por el nombre, si no por que pensaban como había hecho el apuntador para moverse solo. En cambio Cecilia estaba pasmada, helada y pálida, ¿Como había sido posible que supiera? ¿Como? si nunca a nadie se lo había contado. No podía ser.
Cuando todas discernían por que se había movido el apuntador, Marcela puso las yemas de los dedos en el y empezó a moverlo haciendo movimientos raros a través de el, después ponía las siguientes palabras: "Evelyn esta aquí y te manda saludos, dice que esta triste por que la dejaste abandonada en esa caja"
Al poner esto Cecilia no podía creer lo que leía y empezó a recordar aquello, Era niña y tenia 6 años, era una niña mimada de familia acomodada, tenia todas la barbies y casas de muñecas que quería, y continuamente jugaba a que era doctora, sin embargo para sus juegos muchas cosas no le eran permitidas y se había inventado un Alter Ego, una amiga imaginaria que hiciera la parte que ella misma no debía hacer. Y Así nació un vínculo entre ella y su amiga imaginaria, un vínculo tan fuerte que solo la joven pudo romper un tiempo después...
Al volver a la realidad la chica no podía dar crédito a lo que sus ojos veían y el apuntador seguía moviéndose rápidamente para dar las respuestas a las preguntas que la joven hacia mentalmente y una de esas respuestas la inquieto...
"Voy a volver junto a ti ...A nadie le he contado lo de tu travesura"
"El también esta aquí con nosotros"
"Dice que eres una maldita perra y que te esta esperando"
Al leer esto Cecilia se puso a llorar presa del pánico y salio corriendo de ahí, las demás chicas asustadas también empezaron a retirarse y quedaron solas Marcela y Katy, que haciendo un gesto de determinación, empezó a apagar las velas y le pidió a Marcela se retirara. La joven con una sonrisa tenebrosa se le quedo viendo a Katy y solo le alcanzo a decir
-Presiento que es el comienzo de algo miserable para la perrita-

Parte 2

Cecilia llegaba corriendo a su casa y pensando en lo que acababa de suceder, no podía creer que estuviera pasando eso, ¿Como sabia? ¿Como pasó? Tranquilizándose se apresuró a llegar a su cuarto y buscó una caja de zapatos que guardaba en el closet, al abrirla encontró varios recuerdos y recortes de periódico y de pronto la vió; una foto de un adolescente que estaba junto de ella, Rubén Saenz, su vecino de aquel entonces, hijo de un comerciante muy rico de Tampico, y desaparecido años atrás inexplicablemente y un dibujo hecho de ella misma tomada de la mano de una niña, decía su nombre y el de la niña... Evelyn, en ese momento empezó a recordar.
Cecilia tendría unos 6 años y había creado en su mente a Evelyn un día de verano en una alberca de la localidad, Iba a un curso de natación al cual nunca aprendió a nadar por miedo a meterse y los instructores la dejaban sola con sus pensamientos a la orilla de la alberca, cuando intentaba meterse, no tenía el suficiente valor para hacerlo y de pronto vio a una niña que se aventaba con determinación, sentándose en una banca empezó a pensar, a desear ser aquella niña valiente, de pronto se acercó y comenzó a hacerle platica,
-¿Cómo te llamas?- le preguntaba Cecilia.
–Evelyn- le contestó la chiquilla
-¿Por que no te avientas?-
-Me da miedo, no se nadar-
En un intento por hacer enojar a Cecilia, la comenzó a retar y a llamar gallina, en un momento de enojo, Cecilia empuja a la otra niña en una parte profunda de la alberca, y para su mala suerte se enredó en una de las redes que tenían para separar ciertas areas de la piscina, arrastrándola hacia el fondo, con desesperación trato de salir pero más se enredaba con aquella red. Cecilia al acercarse vio como se ahogaba y trataba de salir y tomar aire, en ese instante aquella niña tuvo un calambre y sus extremidades no se podían mover. En vez de asustarse vio con calma como aquella niña se le escapaba la vida, cuando ya no pudo salir tan solo vio sus ojos desorbitados por debajo del agua y su cuerpo enredado en aquella maldita red. Al ver que se acercaban varias personas para ver qué había ocurrido, con un gesto de valor se dispuso a meterse a la alberca y de un clavado llegó hasta el fondo. Sin embargo no sabía nadar y gracias a la oportuna intervención de las demás personas, logró no morir ahogada. La otra niña no tuvo tanta suerte. Hubo caos y Cecilia sonreía tímidamente, al acercarse una de las personas que la había rescatado le preguntó su nombre –Evelyn-, respondió calladamente.
A partir de ese momento la complicidad y la justificación de conductas rebeldes y hasta enfermizas se las achacaba a aquel personaje que en su mente había creado, por este hecho fue llevada a terapias infantiles y muchas sesiones con psicólogos que coincidían en que con la edad esas "cosas de niños" desaparecerían, y no fue sino hasta ese día de fiesta, cumpleaños de Gabriel Sáenz un hermano de Martín, su novio actual y Rubén era el hermano mayor, hubo payaso, globos, pastel, regalos.
De niña había sentido cierta atracción infantil por Rubén, era apuesto y tenía un futuro asegurado siendo hijo de uno de los comerciantes más prósperos de la ciudad, el muchacho sabia que la niña de apenas 8 años sentía cierta atracción por él, pero lejos de sentir gusto, era más bien morbo, y dentro de su cabeza retorcida sabia que llegaría un momento en que él y ella habrían de estar solos y llevar a cabo esa fantasía que desde que conoció a la niña albergó su cabeza y el día llegó.
Aprovechando de la fascinación de la niña por él, la llevó a escondidas a un cuartito de jardinería en el patio de la casa de Rubén, diciéndole que le mostraría unos juguetes que había comprado para ella, Cecilia en un gesto de análisis y recordando los comerciales de la televisión, no quiso por un momento ir con él, pero dentro de sí y escuchando que Evelyn le hablaba diciéndole:
“Ve no seas tonta, ve, seguramente tiene algo para ti”
Al llegar a aquel cuarto, Rubén cerró la puerta y viendo a Cecilia de manera morbosa, empezó a tocarla, la niña con un gesto de repulsión y de miedo quiso zafarse, pero el chico estaba excitado y no permitió que se escapara, cuando el joven empezaba a bajarse el pantalón, la chiquilla escuchaba una voz dentro de si, era Evelyn que le decía "huye" cuando el joven intentó tocarla de nuevo, vio una pequeña rendija en un lado de la pared, y se dispuso a escapar del cuarto, cuando el joven vio la acción, trat trató agarrarla de las piernas,
-¡Espera!-
al tratar de tomarla, cayó de bruces sobre el piso, al ver que no podía salir por la rendija corrió a la parte trasera del cuarto, había un registro de aguas negras abierto y muchos bultos de nitrato para las plantas, el muchacho la tomó de los cabellos y la aventó contra los bultos quedando expuesta, al ver esto el joven se excitó todavía más, y con el pene fuera de su pantalón se acercó a Cecilia, mientras le decía con una voz temblorosa.
-Ándale nenita, se buena, tócame-
- Le voy a decir a tu papa, esto-
-No te creerán, anda no seas malita, dame tu mano-
-Voy a Gritar-
-Nadie te oye, mocosa, estamos encerrados y lejos de la fiesta-
Al decir esto, obligó a la niña a tocarlo con su pequeña mano, y comenzó a llorar, sintiendo asco, miedo y a la vez un sentimiento de odio y coraje, y de pronto Evelyn salió para ayudarla, las facciones de terror de la niña, cambiaron por unas de odio y repugnancia.
-¿Te gusta? -
-Si, sigue así no te detengas-
Con una mirada malévola y dispuesta a no dejar que Cecilia sufriera mas, vió unas tijeras de jardinero cerca de los bultos, Rubén casi a punto de la eyaculación, sintió como un fuerte e insoportable dolor recorría su entrepierna y empezó a sentir un liquido caliente y viscoso recorrer su pierna, al voltear a ver la razón de su dolor, vio con horror que su pene estaba en el piso y el estaba desangrándose, la niña había cortado de un tajo con las tijeras las partes nobles de Rubén, con un sonrisa picara y enfermiza, le decía:
-¿Te gusta?
el muchacho comenzó a llorar y a gritar como loco
-Nadie te oye estúpido, estamos lejos de la fiesta-
al decir esto el chico se tiró sobre los bultos presa del pánico y del indescriptible dolor, la niña tomó un trinche de jardinería y lo clavo en la espalda del joven, y empujándolo lo llevo hasta el registro que estaba destapado, y lo arrojó, cayendo de cabeza, sobre la suciedad, le suplicaba:
-no me dejes aquí por favor, ayúdame me voy a desangrar-
Evelyn tomo el pene cortado del chico, y se lo arrojo diciéndole.
–Toma, para que no te sientas tan solo-
sonriendo con satisfacción, dejó caer la pesada tapa del registro y le puso un candado, los gemidos y lamentos del chico apenas si se escuchaban, poco a poco la niña empezó a acomodar los bultos de abono y paquetes de semillas sobre a tapa y poniendo cal sobre la sangre, salió no sin antes jactarse de lo que había hecho, cerrando la puerta del cuartito, se dispuso a volver a la fiesta, El payaso empezaba a dar un colorido show de globos y comenzaba a repartir la comida, la niña se dispuso a ser parte de la fiesta y a comer pastel, ese fue uno de los días más felices de la chiquilla.
El sonido de unos golpes en la puerta, hizo que Cecilia regresara a la realidad y acomodara las cosas en su closet y se dispuso a ver quién era, la mama de la chica, le decía que tenía una llamada, Era Martín su novio.
-Hola mi amor, ¿Como estas?
-Bien ¿Cómo te fue en la fiesta?-
-No me lo recuerdes no iré jamás a la casa de Katy-
-Si, Katy ya me contó que te la pasaste mal-
Al escuchar la voz desencajada de Martín al teléfono atinó a preguntar
-¿Te sientes bien?-
-No, tengo malas noticias-
-¿Qué pasa?-
-Mi hermano desaparecido, Rubén, lo encontraron muerto en el cuarto de jardinería de la casa-

Parte 3

El agente del ministerio público, José Maldonado y el médico del semefo, Daniel Guzmán hacían su labor de tomar fotos y tratar de sacar los restos de lo que quedaba del joven Rubén Saenz, lo habían identificado gracias a una esclava de oro con sus iniciales que le habia regalado su abuelo, el cadaver había estado por años en esa alcantarilla y solo había huesos y pedazos de ropa, las ratas y las alimañas, habían de devorado gran parte del cuerpo del muchacho.
Por fin se habían contestado algunas dudas acerca del paradero de Rubén, tenia años que estaba desaparecido, y durante mucho tiempo se hizo una infructuosa búsqueda del joven sin tener éxito, hasta que por fin el jardinero de la familia descubrió el cadáver atorado en el registro al hacer limpieza, el joven había tratado de salir por un tubo que conectaba el registro con la alcantarilla principal, sin lograrlo, cuando el jardinero notó que la aguas negras comenzaban a salirse, supuso que las tuberías estaban tapadas, abrió el registro para limpiar y descubrió lo que parecía ser un zapato, al bajar al registro, se encontró con el cuerpo descompuesto de Rubén y su craneo desprendido el cual junto con la basura habian tapado el desagüe y asustado corrió a dar la noticia que había encontrado un cadáver.
Horas después, la casa estaba llena de agentes y de medios de prensa que daban fe del cadáver encontrado, por el peso y poder del papa de Rubén las fotos no aparecerían en ningún diario, sin embargo El Extra un diario amarillista de la localidad, filtro una imagen en una de sus portadas, con el retrato del joven cuando desapareció y en el encabezado una leyenda que decía ¡APARECIO EL MUERTO! De inmediato el padre del joven, ordenó que se retiraran los ejemplares en circulación, incluso, trato de hacer una compra masiva de los diarios, pero era imposible, una llamada a las personas correctas y el ministerio público determinó que se iba a manejar la investigación de manera hermética sin informar a la prensa, habían descubierto que el chico fué golpeado y mutilado, muchos suponían que habían sido enemigos del señor Esteban Saenz, papá del muchacho, no había nada concreto pero existían muchas hipótesis y muchos esperaban una cacería humana para determinar quien o quienes habían matado al chico.
Con el rostro desencajado y con la mirada perdida, Martín llegaba a la casa de Cecilia y buscando consuelo en sus brazos, encontró a la joven con el rostro lleno de incertidumbre y una expresión de preocupación que hizo que el joven se pusiera alerta
-¿Que te pasa?-
-Nada, es solo que la noticia de tu hermano me dejo helada-
-Si, yo también no lo podía creer, cuando el jardinero nos grito que había encontrado un cuerpo, jamás pensé que fuera el de Rubén-
-¿Que saben algo de quien lo mato?-
-Nada, pero mi papa hará hasta lo imposible para encontrar al culpable y cuando lo encuentren yo mismo lo matare-
Al decir esto, la chica solo pudo contener una expresión de desaliento y miedo, pero dentro de si, sabia que nadie la iba a relacionar con el cadáver, era muy niña y nadie había visto nada, así que por un momento se tranquilizó, y sin embargo sentía cierto remordimiento por su novio, ya entrada la noche se despidió de Martín y deseándole que todo estuviera mejor, se encerró en su cuarto, sabia que era culpable, pero también sabia que Rubén lo había sido también, por llevar a cabo su repugnante acto con ella. Así que estaban a mano.
Al día siguiente estaban reunidas las chicas en la facultad y Cecilia llegaba para arreglar unos papeles en el administrativo, cuando la vieron sintieron pena y una de ellas mencionó lo que había acontecido una noche anterior, no sabían nada del hermano de Martín así que no era tema de conversación, Katy fue la primera en disculparse con ella y las chicas le siguieron, cuando llegó Marcela, todas hicieron un gesto de antipatía y comenzaron a retirarse, Cuando Cecilia subía las escaleras, Marcela con un gesto firme y decidido le hablo:
-Hola Princesa, ¿Como pasaste la noche?-
Cecilia solo la ignoró y siguió su camino. Cuando Marcela le dijo algo se quedo paralizada
-Se lo de Rubén, se que lo que le hiciste-
Solo volteo a verla sorprendida y Marcela con un gesto despreocupado y seguro le dijo:
-Pero no te apures wey, no le diré a nadie, pero a cambio quiero que me des algo-
-¿Que quieres?
-Dinero, algunas cosas que he visto que traes, y aparte que hagas mis tareas y vayas por mi a mi casa todos los dias, no quiero caminar-
-¿Que? Eres estúpida o algo así?-
-Shhhh, tranquila princesita, no querrás que nadie se entere de lo que hiciste?, mira piénsalo lo que te pido es poco en comparación con lo que puedes perder...-
Al irse la chica por el pasillo, Cecilia se quedo pensativa, si lo que decía era cierto, todo peligraría, su reputación, su carrera, Martín, todo y pensó en una manera de poder resolver esto, pero no sabia como y de pronto escuchó una voz de niña que sonaba en su cabeza y cerca de ella.
-Mátala-
Al voltear a ver quien había dicho eso, vio arriba en el balcón del administrativo, una niña, con un vestido de flores y olanes, con una pechera blanca y colitas en el pelo hechas con listones rosas. Se estaba viendo a si misma cuando era niña, cuando creo a Evelyn en su mente, cuando vio a la chiquilla en el balcón, palideció y sintió como una corriente eléctrica recorría su espina, al verse fijamente la niña sonrío malévolamente, y Cecilia volteo a ver a otro lado tratando de concentrarse en otras cosas, y decirse a si misma que lo que veía no era real.
Corriendo bajó los escalones del administrativo de la facultad y apoyándose en uno de los escritorios que estaban ahí, solo bajo la mirada y trato de no pensar, cuando de pronto de una ventana de pago se asomó la niña, sonriéndole y diciéndole:
-Mátala, sabes que lo tienes que hacer-
Al ver esto la joven lanzó un grito de horror que se escuchó por todo el lugar y salió corriendo de ahí dirigiéndose a su coche, manejando a alta velocidad, trataba de no pensar y al ver por el retrovisor, ahí estaba sentada en la parte trasera del coche, Evelyn.. Frenando de improviso, para ver quien estaba detrás volteo y no había nadie, pensando en lo que acababa de ocurrir, decidió llamarle a Martín, pero después de un largo rato de estar pensando, tomo la decisión de ir con la persona que podría darle respuestas, Marcela…

Parte 4

Marcela vivía con sus abuelos en una colonia cerca de la universidad, y aunque modesta, la casa estaba arreglada y tenía un amplio jardín, lleno de bugambilias, y una infinidad de gnomos de yeso y elfos por todo el jardín, al llegar Cecilia, la puerta del patio estaba abierta, entró y se dirigió al atrio de la casa, en donde había una puerta de tela mosquitera, pero nadie le contestó, por lo que decidió entrar, la sala estaba decorada a la antigua con carpetitas y figuras de cerámica, muebles antiguos y un gran comedor con trinchador, se escuchaba música heavy metal en un gran aparato de sonido, sigilosamente se dirigió al fondo del pasillo que comunicaba al patio trasero pensó que quizá había gente ahí, cuando llegó a la puerta solo vió ropa tendida y una lavadora funcionando, y en la cocina estaba una olla de caldo hirviendo, al darse la vuelta para marcharse, Marcela estaba detrás de ella viéndola con asombro y coraje.
-Ahora resulta que además de asesina, eres ladrona-
-Marce, necesito que me ayudes y que me digas como sabes de todo-
-Ja! una tiene sus secretos princesa, solo te puedo decir que no soy la única que sabe de esto-
-¿Como?-
-Te imaginas ¿Que diría Martincito si supiera que tu mataste a su hermano?-
-P-p-p-pero yo no lo mate, fue Evelyn-
-No seas estúpida, se que fuiste tu y ¿Quien es Evelyn?-
Al decir esto fue a la cocina y se sentó sirviendo un vaso de agua, y comenzó a charlar.
-Mi abuelo era jardinero de la familia de Martín desde hacía mucho tiempo, el encontró el cadáver del hermano en la alcantarilla de principio , nos contó a mi abuela y a mi que hace años hubo una fiesta o algo así en la casa, que te había visto entrar en el cuarto de jardinería y que Rubén el hermano mayor de Martín iba contigo, dice que el estaba limpiando el patio cuando te vio entrar y que saliste sola, mi abuelo al ver esto supuso que Rubén se había quedado adentro por lo que buscó y no lo encontró, y pensó que había salido sin que se diera cuenta, después se hizo el caos con su desaparición, hubo gente que les hizo preguntas a los empleados, pero el no dijo una palabra para no involucrarse, un dia que estaba limpiando el cuarto de jardinería, se dio cuenta que el registro estaba cerrado y decidió abrirlo para limpiarlo y fue que encontró el cadáver del joven, no supo que hacer en aquel momento, si decía algo el cruel padre de Ruben iba a encerrarlo o algo peor, asi que decidió no hacer nada, no quiso decir nada por miedo a que pensarán que el lo había matado y cuando lo encontró el sugirió que tu le habías hecho algo, pero que era imposible siendo niña tu, asi que empecé a atar cabos y deduje que tu le habías matado.
-Pero lo de la cuija y esas cosas-
-Trucos baratos, nada de hechicerías ni nada, solo te quise meter miedo y presión, mi mama es la que cree en estas supercherías, la tabla era de ella-
-De modo que, todo fue para chantajearme y para sacarme dinero-
-Asi es, y como tu sola te delataste, pues... ahora me debes el silencio-
-Y lo de Evelyn,como supiste?-
-¿Evelyn? no se de lo que hablas, te confieso que cuando la pluma se movió sola, yo también me asuste, pero después pensé que había sido el imán que puse debajo de la mesa, es genial ¿no?-
No dando crédito a lo que escuchaba Cecilia se sintió desesperada sin saber que hacer y de pronto la vio sentada en el fregadero de la cocina, la niña estaba ahí, haciendo un ademán como cortándose el cuello sugiriendo que matara a la otra chica y cubriéndose la boca con la manos empezó a reírse, Marcela había tirado aceite sobre el piso a un lado de la estufa, cuando vio que estaba sucio el piso, reclamó:
-¿Pero que carajos pasa?-
Mojando un trapo se agacho para limpiar el aceite del piso, fue entonces cuando Cecilia vio que la niña se acerco a la olla hirviendo y de una patada la tiro sobre la cabeza de Marcela, al ver esto, Cecilia hizo un intento por detener la olla tomándola de las agarraderas, pero el calor la obligo a soltarla, lo siguiente fueron alaridos de dolor que fueron ahogados por la música que se escuchaba, Marcela estaba cubierta de pedazos de carne del cocido y de su propia piel, en carne viva se abalanzó sobre Cecilia presa de un dolor lacerante por todo su cuerpo, debido a las quemaduras expuestas, la joven en un intento por no dejar que se acercara se pegó junto al refrigerador, ciega por las quemaduras de los ojos, Marcela salio corriendo por la puerta de la cocina hacia el patio buscando con desesperación calmar el insoportable dolor, de pronto el alambre que estaba puesto para tender la ropa sirvió para que el cuello de Marcela se dislocara y debido a la fuerza con la que iba, cayó de cabeza sobre el pavimento del patio, y quedo convulsionándose mientras Cecilia veía como la chica agonizaba, Evelyn estaba en cuclillas de lado de Marcela, y viéndola con una tierna mirada como culpando a la joven por lo que pasó, y los gnomos que estaban ahí, parecían ser testigos silenciosos de ese hecho.
La joven salió despavorida de la casa y cuando estaba a punto de irse, vio con espanto que los abuelos de la chica muerta regresaban con bolsas de mandado
-Matalós ellos también lo saben- decía la chiquilla
-¡Cállate! Gritaba la joven
En eso los señores al ver a la chica gritando y tapándose los oídos, sintieron un olor a quemado y la música ensordecedora, el anciano se dispuso a apagar el aparato de sonido y la señora con preocupación pensaba que la carne se había quemado.
- ¿Que haces aquí hija? ¿Te pasa algo?-
Preguntaba el señor
En eso escucho desde el fondo un grito aterrador que lo llamaba
-¡Jacinto, Jacinto!-
Al escuchar el grito el señor fue corriendo a ver que sucedía, solo para ver a la señora arrodillada junto al cuerpo de la chica muerta.
En eso Cecilia entraba a la cocina para ver el cuadro de dolor y solo decia entre dientes
-Fue Evelyn-
El señor encolerizado, se dirigió a la chica y tomándola de los brazos la sacudió preguntándole que había pasado, la muchacha estaba en shock y solo alcanzo a decir
-Fue Evelyn señor, yo no la maté-
El hombre enfurecido comenzó a abofetear a la chica, en eso Cecilia vio como la niña clavaba un cuchillo cebollero en el cuello del viejo y llevándose las manos al mismo, intento parar la hemorragia, le había asestado un golpe en la arteria y el chorro de sangre que salía del cuello del señor era impresionante, al escuchar que el hombre agonizaba, la anciana entro y vio con terror aquella escena, agachándose para ayudar al viejo, la joven observaba como Evelyn tomaba un machacador de carne y le asestaba un golpe en la cabeza de la señora, haciéndola caer sobre el señor, acto seguido tomó una bolsa de plástico y se la coloco a la anciana. La señora se retorcía de dolor y convulsionándose por la falta de aire, murió.
La joven al no poder soportar mas aquello, salió corriendo sin voltear y subió a su coche, arrancó he hizo rechinar las llantas a toda velocidad, manejó sin rumbo sobre la avenida dejando atrás todo aquel horror.

Parte 5

El agente del ministerio público José Maldonado, era como la mayoría de los policías corruptos que trabajan por un mínimo sueldo, vivía bien de pedir mordidas o moches a gente del crimen organizado, en esos círculos del bajo mundo era bien conocido, el lo veía como algo conveniente, de ahí sacaba información importante para resolver casos y muy a menudo dinero extra, era un tipo raro, obeso, siempre vestía de guayabera y era adicto al tabaco y a la coca cola, no creía mucho en las buenas acciones, pero era un policía y cuando inicio en ello, quería cambiar al mundo, pero el mundo lo cambio a el, nada le interesaba, sin embargo este caso había despertado la atención de mucha gente “pesada”, el papa del joven Rubén frecuentaba círculos de poder muy grandes y había rumores de que era pariente de un capo muy conocido en la localidad, así que lo asignaron especialmente a el, por ser el de mayor experiencia, y aunque fastidiado de todo eso, quería darle carpetazo al asunto y terminar con el caso, "el chico había sido mutilado en un acto homosexual y fue asesinado por su amante" eso hubiera quedado de lujo en el reporte, pero pensando en que el chico era un adolescente mimado y que por lo poco que sabia no era homosexual, no cabria esa hipótesis en el informe, así que hizo lo que en muchos años no hacia, investigar y deducir, ¿Que había pasado?, Necesitaba respuestas,, así que inicio una línea de investigación que de seguro lo llevaría a cazar fantasmas, mas sin embargo su ambición lo motivaba, “¿Y si resuelvo el crimen?, Quizá me den una recompensa esta gente esta podrida en pesos” Pensaba y se frotaba las manos
Así que empezó a atar cabos, pero no tenía como empezar y leyó por enésima ocasión el reporte de los peritos:
"El joven fue encontrado en avanzado estado de descomposición, las causas de la muerte no fueron determinadas, pero se encontró que fue lacerado y golpeado, además de que se encontró un rastro de arma punzante en el omóplato derecho, y aparentemente una fractura de cráneo, que se presume se hizo al caer a la alcantarilla, también fue mutilado en sus genitales a la altura del escroto, por lo que se piensa murió desangrado..."
-Bizarro-
Ya antes había tenido algunos casos de crímenes sexuales, pero algo como esto nunca, quizá una advertencia para el padre, pero era poco probable, no sabia por donde empezar, y ya quería cerrar el caso, así que indagó una vez mas en la evidencia, las fotos, la alcantarilla, los rastros, nada, sabia que había algo ahí pero no lo veía, así que se enfilo a la casa de los Saenz a buscar pistas.
La residencia de los Saenz se encontraba en una zona exclusiva en Tampico, para poder entrar al fraccionamiento había que hacer una serie de cosas de seguridad para entrar, llegando a la casa se percató que era por mucho una de las mejores que había en el lugar, el señor Saenz había adquirido una cuantiosa fortuna vendiendo equipos y comerciando con abarrotes, mas sin embargo mucha gente sabia que era pariente de un narco muy poderoso del CDG; además de ser un hombre prepotente y cruel, era delincuente, Maldonado lo sabia pero le importaba poco, quería salir de esto cuanto antes. Al entrar a la casa el Agente Maldonado, pidió permiso a una de las sirvientas para entrar al cuarto de jardinería, para llegar a el tenia que recorrer un largo camino y estaba pegado a la barda de la casa, junto a una zanja que pasaba por ahí, el jardín era extenso y llano con algunos árboles alrededor, y magníficos rosales que impregnaban el ambiente de su perfume.
Exhausto, llegó al cuarto, hubiera preferido llegar por el camino lateral en su carro, pero decidió mejor caminar
-mala decisión-
el cuarto de jardín era grande, mas bien parecía una pequeña casa de interés social, con 3 cuartos amplios, donde guardaban, herramientas, abonos, semillas y unos carritos podadoras, dio un vistazo alrededor de la casita sin encontrar nada, después entro al cuarto acordonado, reviso cada parte de el buscando algo, el chico se había perdido años atrás, así que no esperaba encontrar nada, y repasó una vez mas todas las pesquisas, se dirigió a la alcantarilla que permanecía abierta con la esperanza de encontrar algo, pero los peritos ya habían revisado y se habían llevado todo, pero confiando en la eficacia del cuerpo de peritos del ministerio público sabia que de todas maneras hallaría algo, así que sacó una lamparita y alumbró el registro, buscando objetos raros, cosas que estuvieran fuera de lugar, cucarachas, detergente, suciedad, y de pronto vio algo que le pareció poco familiar.
Para bajar al registro tenía que enfilarse por unas escalerillas improvisadas con varillas,
-Maldita Panza- murmuraba,
Cuidadosamente y con un azadón pequeño despejaba de suciedad y piedras el fondo, y apareció un objeto plástico que estaba ahí, parecía ser una bolsita de esas que se ocupan para los dulces, todavía había algunas envolturas y quedaban mínimos rastros de los dulces, la bolsa estaba casi intacta y aunque descolorido todavía se podía ver un personaje impreso en el,
-antes hacían buenas bolsas-
¿Como había llegado esto aquí? no pudo venir de la casa, por que el drenaje era independiente, y además aquí tiraban aguas negras y residuos de jardinería, pero una bolsa de piñatas, parecía improbable. Cuidadosamente guardó la bolsita en un recipiente de plástico, para mandarla a peritaje,
-quizá en Monterrey averigüen algo- Afirmo.
Casi estaba a punto de salir cuando algo mas llamó su atención, algo había en el tubo del desagüe, ensuciándose los zapatos y todo el pantalón comenzó a remover la suciedad.
-¡Mierda! Solo espero que estos malditos me den una buena feria-
Vio algo que parecía ser una cadenita, era una pulserita de cuentas de colores y tenía unas iniciales “CJR”
-Extraño, mas no improbable, una pista quizá-
De pronto, sonó su celular.
-Bueno...-
-Maldonado, lo andan buscando del ministerio, habla Joaquín Soto-
-¿Que pasa Soto?-
-Es una denuncia, de unos muertitos-
-¿Cómo? un narco o halcones?-
-No, una muchacha y unos ancianos, de la colonia Universidad, apareció quemada y desnucada en el patio de su casa y los viejos asesinados con armas blancas-
-Okey ¿Algún indicio?
-El viejo fue jardinero de los Saenz-
-Okey
-Hay otra pista, la matricula de un carro que estuvo en la escena del crimen, que afirman los vecinos salio a toda velocidad, ya estamos averiguando de quien es-
-Okey, me traslado para allá

Parte 6

Cecilia manejaba por la avenida Hidalgo, como si fuera perseguida por alguien, se negaba a creer lo que estaba pasando, Marcela muerta... y ella no hizo nada por ayudarla, el olor a carne quemada todavía estaba impregnado en su ropa y hacia que sintiera nauseas, el clima de su coche a todo lo que daba y aun así sudaba copiosamente, se había pasado varios altos, solo buscaba llegar a la casa de Katy y buscar un poco de ayuda.
Cuando paso por el cementerio, tuvo varias visiones, de la gente muerta parada sobre sus tumbas, sintió pánico y aceleró más, cuando por fin llegó a la calle donde vivía Katy, sintió un breve alivio, frenando intempestivamente, salio corriendo del auto enfilándose al patio de la casa, Cuando tuvo contacto con la chica se veía pálida y balbuceando algunas palabras, abrazo a la joven y se puso a llorar desgarradoramente.
-¿Que te pasa wey?-
-Katy, tienes que ayudarme, por favor-
-¿Por que que te paso?-
-Katy, necesito que me ayudes-
-Si, ¿Que pasa?-
-No lo se, tu sabes de cosas esotéricas y de fantasmas y esas cosas-
Al oír esto Katy se inquietó y de manera abrupta, el concepto que tenia de Cecilia se vino abajo, la invito a pasar a su casa a tomarse algo y que se tranquilizara, la joven estaba callada y sumida en un letargo de lágrimas y balbuceos sin control, cuando Katy le llevaba un té, la escucho decir algunas palabras como si estuviera hablando con alguien a lo que supuso que estaba tomando alguna clase de droga.
-Ceci, dime la verdad, ¿Te estas metiendo algo?-
-No es nada de eso, desde que salí de tu casa anoche, he tenido visiones de una niña que me persigue y hace cosas terribles-
-¿Como? De que me hablas?-
-Desde que empezamos a jugar con esas cosas he tenido visiones de una niña que creía enterrada entre mis recuerdos y que ha salido para molestarme, y ha hecho cosas que no quiero hablar, quiero que me ayudes a quitármela de encima por favor-
Desconcertada Katy no sabia que responder esto se le hacia extraño y raro a la vez, tenia cierta desconfianza, pero era su amiga y no la podía abandonar, por lo que le propuso ir con una señora que sabia de esas cosas y que la podría ayudar y que además era su maestra en las artes esotéricas y adivinación. Haciendo una llamada Katy habló con alguien y poniéndose de acuerdo en ir y salieron de la casa muy rápido, la casa de la "señora" estaba cerca de donde vivía Katy, cuando llegaron los atendió una chica que tomaba sus nombres y la hora de llegada. La mujer ya las estaba esperando, el lugar era algo alucinante con velas de colores y efigies de santos y la santa muerte, y algunos frascos con líquidos extraños, que hacían de aquel lugar un ambiente esotérico auténtico aunque fabricado, al salir la bruja era mas bien madura, con unos implantes en los senos y los labios atiborrados de botox que la hacían parecer una cara grotesca hecha de plástico. Su nombre, Reyna Garza...
El estudio de "curaciones" estaba repleto de líquidos hechos a base de alcohol, para hacer limpias, y en realidad eso es lo que eran alcohol etílico teñido de colores y perfume, eran las botellas mas caras del liquido que habían en el lugar. Veladoras, amuletos para la suerte, flores, y un sin numero de objetos esotéricos abarrotaban el lugar, en medio del cuarto estaba un escritorio amplio hecho de madera fina y una silla ejecutiva con amplio respaldo. Al sentarse la mujer, prendió un sirio y varias veladoras alrededor, además de incienso. Sacando unas cartas de tarot, finamente grabadas.
-¿Cual es tu aflicción-? Preguntó
-Un fantasma o algo me persigue-
-Muy bien, pon la mano sobre las cartas-
Después de poner la mano sobre las cartas, la mujer profirió unos cánticos en lenguas extrañas y pronuncio:
-Dame oh niña santa la visión de ver al pasado, presente y futuro-
Fue entonces que empezó a repartir las cartas sobre el escritorio, atentas las chicas estaban viendo lo que salía en las cartas, Cecilia sin entender todavía lo que hacia ahí, empezó a escuchar lo que Reyna decía.
-Tienes un espíritu, cerca de ti que te persigue, quiere tu atención-
-¿Como puedo librarme de el?- Pregunto la chica-
-Debes hacer un sacrificio de alma en nombre del espíritu muerto y darle una ofrenda, yo te puedo ayudar, pero es imperativo que lo hagas ya-
-ok , dígame que tengo que hacer-
-Debes comprar lo que te voy a poner en una lista, la mayor parte de las cosas las vendo yo, debes venir a varias sesiones para poder guiarte en lo que debes de hacer, y pues de entrada voy a cobrarte unos 15 mil pesos para poder hacer un conjuro de protección-
-Esta bien pero ¿me asegura que con eso voy a estar bien?-
-Claro, debes tener fe sobre todo en ti misma y en la luz interior que tienes-
-Ok, dígame entonces que necesito-
Al decir esto la mujer empezó a anotar algunas cosas extrañas en la lista, líquidos contra la mala suerte, ruda, romero, alcohol, pociones para la salaciones y muchas cosas más, mientras esto pasaba Cecilia se levantaba del asiento preocupada y parándose junto a una ventana estaba pensativa, Katy en un gesto de apoyo la tomo del hombro
-Amiga todo estará bien, no te preocupes-
Al voltear vio a Evelyn parada cerca de la puerta asomándose, sintió un pánico enorme al verla, y gritó
-¡Mírenla, mírenla ahí esta!-
-¿Quien?- pregunto la bruja
-Evelyn, viene a atormentarme !ayúdenme!-
La mujer empezó a orar y a hacer movimientos con yerbas, intentando ahuyentar al supuesto espíritu, dentro de si, sabia que era una locura de la joven, pero con los años que tenia en el negocio sabia que tenia que hacer dinero a toda costa, su operación de rostro no podía esperar. Katy en un gesto de angustia trato de calmar a Cecilia, mas de pronto la joven vio como la chiquilla se ponía entre ellas y la bruja, como viendo lo que hacia para ahuyentarla con un gesto de desconcierto, Cecilia se paró e intentó querer salir por una ventana que había ahí, tirando todos los frascos de alcohol que encontraba a su paso, la Bruja a ver esto enfurecida gritaba:
-¡Maldita chamaca!, miren lo que hacen. Tu Katy llévate a este loca de aquí-
Cecilia salio corriendo asustada tirando los frascos que había a su paso, regando de alcohol el piso, al querer la bruja ir detrás de ellas para que pagaran por todo lo que habían roto, se resbaló con uno de los aceites aromáticos que estaban regados, y yéndose de bruces sobre el piso, cayó fracturándose su costosa nariz, Cecilia al voltear vio como Evelyn sonreía al tirar un frasco con un liquido amarillo. Era amoniaco, y cayendo cerca del rostro de la bruja, los líquidos regados mas el amoniaco hicieron una pequeña nube de vapores tóxicos, que inhalaba la mujer, al tener la nariz rota no podía respirar y tragándose todo el vapor empezó a sofocarse en el piso, impregnándose de alcohol, en un gesto de desesperación, intentó agarrarse de una base donde estaba fijado un sirio encendido de gran proporción, al hacer esto se vino abajo y la reacción en cadena no se hizo esperar, una llamarada de fuego producido por los alcoholes regados llenaron de inmediato la habitación y a la mujer convirtiéndola en un bonzo humano.
Envuelta en una bola de fuego, presa del dolor y la desesperación la mujer se levantó del piso impulsada por una fuerza que le daban las llamas por todo su cuerpo y salió corriendo buscando auxilio, la secretaria al verla se espantó y corrió por un extinguidor que tenían guardado para emergencias, Reyna en un intento por apagarse el fuego salio corriendo a la calle y sin darse cuenta que venia un camión que transportaba residuos de aceite, el impacto fue brutal, arrojándola a varios metros, el chofer del camión al querer evitar a la mujer, frenó y giro el volante de manera que se volcó por la velocidad y el peso de la unidad, debido a lo desvencijado del camión, el tanque con el aceite se desprendió de la unidad y comenzó a derramar gasolina y aceite por toda la calle, la mujer que aun seguía en llamas tenia la cara al piso cuando vio que el liquido flamable se acercaba a ella y de pronto, ocurrió el incendio y una explosión que quemaba todo a su alrededor despedazando a lo que quedaba de la mujer. Gritos de horror y sorpresa no se hicieron esperar por parte de los demás transeúntes, al ver como las llamas consumían no solo el cuerpo de la mujer, si no también su casa, las llamas habían llegado a un deposito de alcohol etílico que había detrás del consultorio de Reyna, y haciendo explosión las llamas se regaron por todas partes, quemando varias casas a su alrededor.
Cecilia y Katy no podían creer lo que veían y a varios metros quedaban pasmadas por lo que había ocurrido, mientras que la joven veía a la niña Evelyn tumbada sobre su pecho y con las manos apoyando su cabeza, en el techo un camión de pasajeros que se había detenido, como contemplando la grandiosa travesura que acababa de hacer.
-Vámonos Katy, vámonos-
Llegando a la casa, la mama de Katy ya la estaba esperando.
-¿Donde estaban?-
-Venimos del centro-
-Bueno, te habló una de tus amigas, dicen que es urgente que te comuniques con ella-
-¿Quien? ¿Que paso?-
-Lupita, al parecer encontraron muerta a una de sus compañeras, una que estuvo aquí hace días... Marcela me parece-

Parte 7
Juan Ramón Soto era uno de los agentes del ministerio publico más jóvenes, tenía una licenciatura en derecho y estudiaba criminología en una escuela abierta, era un buen tipo, bien parecido y le gustaba su trabajo, todavía no se había contaminado con la cadena de la corrupción que imperaba en la corporación y era uno de los pocos policías honestos y amantes de su trabajo que quedaban, había sido llamado para indagar una extraña muerte allá en la colonia Universidad, lo que encontró salió de toda proporción, una chica muerta, con quemaduras de tercer grado y aparentemente golpeada; unos ancianos brutalmente asesinados, Era la primera vez que indagaba en un crimen tan horrendo y fuera de toda lógica, por eso llamó al teniente José Maldonado.
Muy a su pesar Maldonado era uno de los mejores agentes que la corporación tenia, viejo y con mucho colmillo, había sido policía toda su vida y no sabia hacer otra cosa, había resuelto tantos crímenes en el pasado y fue condecorado muchas veces, y se había enfrentado a los peores y mas obscuros casos en la ciudad de México, sin embargo un día decidió trasladarse a la ciudad de Tampico, buscando un cambio en su vida, y también para huir del embargo que su ex esposa le había impuesto, sin embargo el cambio afecto sus ganas de trabajar y estaba decepcionando, las viejas mañas y vicios que tenia la policía de todos lados, corrupción, compadrazgo e impunidad, no le quedó de otra mas que ir con la corriente, estaba viejo y pensaba en su pensión que el gobierno le daría al momento de retirarse, le quedaban pocos años y su sueño era poner un bar cerca de la playa y pasar sus últimos días ahí, Pero hoy tenia que resolver 2 crímenes que a su juicio eran extraños y poco creíbles, en una pequeña ciudad como Tampico no sucedían estas cosas.
Al llegar a la casa de Marcela Ríos, estaba llena de policías del ministerio publico y algunos reporteros de diarios amarillistas, y la gente por el morbo se arremolinaba alrededor de la casa, que estaba acordonada. Al llegar a la escena, vio el cuerpo de una chica joven quemada en su mayor parte, el rostro estaba hecho una masa deforme irreconocible por las ámpulas reventadas de las quemaduras de tercer grado. Dentro de la casa estaban los cuerpos de 2 ancianos, el hombre ultimado con un arma punzocortante con la cual le habían rebanado el cuello, la mujer mayor tenía una bolsa en la cabeza y fue torturada y asfixiada, parecía que le habían propinado un golpe con algo contundente, El forense ya los revisaba y hacia las indagaciones preliminares.
-Soto, infórmeme-
-Eerrr, una chica joven de 22 años. Su nombre Marcela Rios, vivía aquí con sus abuelos, que son estas 2 personas que están aquí, el hombre fue identificado como un jardinero de los Saenz, no se encontraron rastros de lucha, forcejeo o robo, para mi que fue un crimen premeditado.
-Guzmán, infórmeme-
-La joven tiene quemaduras de tercer grado por la cabeza, torso y espalda, al parecer se quemo con un cocido de carne, encontraron la olla en la cocina, ya buscan huellas, también tiene una laceración en el cuello, lo que me hace suponer posible fractura de cuello y traumatismo craneoencefálico por la caída-
-¿Caída?-
-Si, salió por esa puerta y se cruzó con el alambre para colgar la ropa, debido al impulso y la fuerza se rompió el cuello y cayó al piso rompiéndose la cabeza-
-mmm okey, ¿Los viejos?
-El hombre tiene una herida profunda a la altura del cuello, la fuerza y el filo del arma hizo que rebanara la carótida y le provocó un sangrado que terminó con su vida, la anciana fue golpeada con un objeto contundente en el occipital derecho y le provocó traumatismo, además tiene quemaduras en la piel y ojos, fosas nasales, murió por asfixia tenia una bolsa en la cabeza, la bolsa contenía sosa.
-¿Quien los encontró?-
-Una Mujer, dice ser la comadre de la anciana, la había invitado a comer-
-¿Donde está?
-Tuvo un ataque de nervios y se la llevaron al civil-
Dentro de la mente del agente se empezaba a conjugar una serie de eventos que lo llevaban a deducir, eso era para el, volver a vivir, volver a enfrentar lo desconocido, volvía a tener retos, así que empezó a preguntarse que era lo que había sucedido, no parecía tener sentido, al entrar a la cocina, la olla estaba tirada en el piso, estaba lleno de caldo, carne, verduras, sangre por todos lados, nada fuera de lugar para pensar que no había sido un robo o un ajuste de cuentas o un asesinato común y de pronto esas hipótesis se cayeron.
-Maldonado, venga a ver esto- asevero el forense
-¿Que es?-
Al tomar la mano de la chica abrió el puño y encontró lo que parecía ser una pulsera de plata con un corazón.
-Un relicario- Afirmo Soto
-¿Como?-
-Es un relicario, ábrelo dentro debe tener una foto-
Al abrirla estaba la foto de un joven en la mitad del corazón y en la otra decía "Te amo"
-Bueno creo que tenemos una pista, ¿Quien será el romeo este? Pregunto Soto.
-Es Martín Saenz, el hermano de Rubén Saenz, el muerto de la alcantarilla-
-¿Como? ¿El chico muerto del caso reciente?-
-Así es, y por mucha casualidad no dudo que los crímenes estén relacionados-
-Lo están, Soto-
-¿Cómo?-
-Las iniciales del relicario ¿Que dicen?-
-“CJM”-
De pronto entraba un policía buscando a Maldonado
-Agente, tengo a una persona que dice que vio algo-
-Muy bien, Vamos-
Al salir estaba una joven nerviosa y con el gesto desencajado, era una de las tantas estudiantes que rentaban un cuarto justo enfrente de la casa de Marcela.
-Hola, ¿Como te llamas? Pregunto Maldonado.
-Rocío, Rocío Hernández-
-Dime Rocío, ¿Que viste?-
-Bueno no estoy segura de quien era, pero vi salir una muchacha corriendo de la casa, y se subió a un carro a toda velocidad-
-¿La viste?¿Podrías reconocerla?-
-mmm si creo que si, también vi el carro un Monza rojo-
-¿Viste algo más?-
-La matricula-
-¿Soto?-
-Ya mande la matricula con un amigo de Transito, en un rato tendremos la identificación del propietario-
-Okey hija, si se nos ofrece algo mas te contactaremos-
Algo le punzaba al Agente, sabía que los crímenes estaban relacionados, si encontraba a “CJM” podrían resolverse muchas dudas, estaba cerca de su jugosa recompensa.
-Quiero que inicies una indagación Soto-
-Ya lo hice, empece con los generales del viejo-
-No, quiero que investigues a la jovencita, que estudiaba, en que salón, sus maestros, sus compañeros de clase, todo y pon especial atención a las iniciales CJM quiero ver a donde nos conduce esto-
En eso los agentes se alertaron por la llamada de radio de otro hecho extraño, un incendio y muerte de una mujer en condiciones muy extrañas, Maldonado fue el primero en salir a la escena y llego junto con Soto, ya estaban ahí los medios y varios agentes.
-Cárdenas, informe-
-Al parecer señor, la occisa era dueña de la casa quemada, era una adivina o algo asi, se incendio literal y salió corriendo, el camión de alla la atropello y derramo líquidos flamables con los que se provocó el incendio, dicen los peritos que el fuego comenzó en la casa de la adivina, aunque todavía no lo comprobamos-
-¿Algún otro indicio?, ¿Testigos?-
-Sí, la secretaria de la adivina, dice haber atendido a 2 muchachas que vinieron a consultarla, y que salieron rápidamente causando destrozos, las señala como responsables de la conflagración-
-Bien, ¿tienes nombres?-
-Si, una de las jóvenes era pupila de la mujer, se llama Catalina Robles, ya tengo la dirección de su casa-
Maldonado tenía un sabor agridulce en su boca, estaba cada vez más cerca de la verdad y eso lo hacía sentirse bien, como en los viejos tiempos. Sabia que la clave de todo era “CJM” y pronto tendría la pista.

Parte 8
Katy no podía creer lo que había acontecido, salía de toda lógica, de toda comprensión, pero lo había visto, y no sabia como reaccionar, que hacer, abandonar a su amiga, apoyarla, ¿Creerle?, había dejado ir a Cecilia sola en su carro, estaba temerosa de acompañarla, y ella no quiso ir a la casa de Marcela por alguna razón que no comprendía, quizá la antipatía que había surgido entre ellas desde el juego de la Quija, mientras se dirigía la casa de Rosa Elena una de las amigas de la Facultad para ver que había pasado con Marcela, tuvo dentro de si un pensamiento, "el día de la quija, la aguja se movió apuntando el nombre de Evelyn" No le quedaba claro que era todo aquello, pero si le causaba cierto pánico que todo lo que decía Cecilia fuera verdad, que un espíritu maligno la estuviera persiguiendo y no sabía cómo ayudarla.
Al llegar a la casa de su compañera, esta fue recibida por una comitiva de amigas que estaban desconcertadas y “muy sacadas de onda” le contaron lo que había acontecido con Marcela y sus abuelos, y no lo podía creer, eso mas el incidente del incendio causaron en la joven un temor indescriptible, dentro de sí, sabía que era una locura, pero una voz interior le decía lo que ya presentía desde hacía rato, que Cecilia era la culpable de todas esas muertes, solo que no sabía cómo.
Martín Sáenz trabajaba en el jardín de la casa ayudando a su mamá plantando unos rosales, y podando el césped del magnífico jardín, era un trabajo arduo pero le gustaba servir a su mamá, dentro de sus pensamientos solo albergaba la idea de encontrar al asesino de su hermano, de pronto sus pensamientos fueron interrumpidos por el ruido del auto de Cecilia, la chica bajando del choche corrió a los brazos del joven.
-Mi amor ¿Que te pasa?-
-Por favor ayúdame, no se que pasa pero esta muriendo gente, tienes que ayudarme-
-¿Como? ¿Quien se murió?-
-Marcela, la bruja, no se, ¡Es Evelyn!-
-¿Evelyn? ¿Quien es Evelyn?, explícate que no entiendo nada de lo que me dices-
-Esta bien te lo contaré-
Ambos fueron al cuarto de jardinería y sentados cerca de unas herramientas y costales, Cecilia empezó a contarle la historia.
-Evelyn es mi amiga imaginaria, la invente cuando era niña y cuando hacia cosas malas le culpaba a ella, no se como sucedió, pero ella ha regresado de alguna forma y esta matando gente-
-Ceci no entiendo nada de lo que me dices, ¿Como es posible que te crea eso?-
-Tienes que creerme, no se como detenerla, esta muriendo gente y van a culparme de eso-
-esta bien voy a ayudarte pero tienes que calmarte, ¿A quien le has dicho esto?-
-A Katy, me preocupa por que la gente que lo sabe, esta muriendo-
Al decir esto, entendió que lo que había dicho había sido un error, había expuesto a Martín, y empezó a sollozar. De pronto vio detrás de unos sacos de semillas la carita dulce de Evelyn, con un puchero y un ademán expresaba su descontento por contarle todo aquello al joven, y entonces con un gesto de enojo, puso su mano apuntando a Martín como si disparara un arma.
Presa de la desesperación y sin saber qué hacer, habló sin pensar:
-Evelyn mato a tu hermano-
-¡¡QUE!! ¿De que carajos hablas? Explícate-
Martín como un loco tomo de los brazos a Cecilia y agitándola cuestionaba
-¿Como es que dices eso?-
-¡Rubén, era un cerdo abusó de mi, de mi inocencia y por eso Evelyn lo mató-
-¡Cállate! no sabes lo que dices-
Martín no podía creer lo que escuchaba en su cabeza no albergaba esa posibilidad, la mujer que amaba era la posible asesina de su hermano, pero después razonó, quizá era un error, quizá Cecilia estaba alterada y no sabía lo que decía.
-Martín, sabia que no me creerías, pero es verdad, Evelyn solo trato de defenderme, de tu hermano, el quería abusar de mi, y ella no lo permitió, por eso lo mató, y lo escondió en la alcantarilla-
Al decir esto Martín no se contuvo y asesto una fuerte bofetada a la joven, arrojándola junto a los costales-
-¡Cállate!, eres una maldita mentirosa, el era una buena persona, un buen hermano, un bien hijo y vienes aquí ahora y me dices ¿Que una maldita locura tuya lo mato? No sabes lo que dices, pero ahora voy a sacarte la verdad a golpes. Y si lo que dices es verdad no te la vas a acabar, te voy a matar como lo que eres, una maldita loca-
Tomándola de los cabellos trato de arrastrarla, Cecilia gritando le suplicaba que no lo hiciera. Entonces vio a Evelyn en la entrada de la puerta, con un rostro furioso y haciendo un puchero que daba miedo, señalaba al techo del cuarto donde se encontraban varias herramientas, entre ellas una vieja hoz perfectamente afilada que colgaba del techo, había sido del abuelo de Martín un viejo jornalero que vivía en una región cañera, al ver la intención de la niña, se soltó de las manos del joven y lo aventó de lado de las herramientas, pero fue demasiado tarde, con la acción unos tubos comenzaron a caerse golpeando la hoz y esta cayó pesadamente sobre la cabeza del joven cortándosela de un solo tajo a la mitad, desde la cabeza hasta la clavícula izquierda, cayendo la parte cercenada sobre los pies de Cecilia, que no podía creer lo que estaba pasando.
Lo que quedaba del cuerpo cayó a un lado de los tubos caídos y la hoz clavada en el piso desangrándose, Cecilia en un gesto de rabia y desesperación empezó a golpear la pared. El revuelo alertó a la mamá de Martin por lo que corrió al cuarto a ver qué estaba pasando y cuando llegó el grito que lanzó fue indescriptible y desgarrador, la chica en un intento por calmarla comenzó a forcejear con la señora evitando que viera el cuerpo de su hijo, cuando la joven la empujó para alejarla de ahí, la señora cayó de espaldas sobre las herramientas que estaban ahí, clavándose un azadón en la cabeza y quedo tendida en el piso muriendo instantáneamente. La joven al ver todo aquello salió gritando dirigiéndose a su vehículo, presa del pánico y el horror de haber visto a su novio y a su mamá morir.
Se quedó pasmada en el volante y vió detrás de sí a la niña que estaba sentada en el asiento trasero, riendo calmadamente y de pronto algo sucedió en la mente de Cecilia, una tranquilidad extraña y una sensación de aceptación recorrió su mente. En cuanto esto paso cerró los ojos y sintió como los pequeños brazos de la niña la abrazaban por detrás. La mirada de la joven cambio de una aterrada a una soberbia, a una llena de ira y satisfacción y sonriente solo dijo:
-Lo merecían-
A la mañana siguiente Juanita Gómez, sirvienta de los Sáenz, entraba a la cocina como todos los días para preparar el desayuno de la familia, jugo de naranja, café, pan, solo le faltaban los huevos y se dirigió al refrigerador al abrir la puerta, lo que encontró hizo que abriera los ojos y con las orbitas saltadas lanzó un grito de horror que se pudo escuchar por toda la casa y parte de la calle, la mitad de la cabeza de Martín y la de su mamá estaban perfectamente acomodadas en una charola botanera llena de sangre y la cabezas con los ojos y la boca entreabiertas tenían un rictus de muerte que hizo que la chica se desmayara...

Parte 9

Raymundo Sáenz era un hombre muy rico, dueño de una cuantiosa fortuna y propiedades alrededor del mundo, sin embargo había adquirido su poder y dinero a base de negocios sucios, contrabando, prestanombres y un sinfín de delitos de los cuales salía avante gracias a la corrupción y la cantidad de dinero que pagaba a las personas correctas, financiaba campañas políticas que le brindaban inmunidad por parte de todos los partidos en el poder.
Era un hombre cruel, ruin y perverso, de apariencia obesa, y con una gran papada y ojos azul claro, de piel blancuzca y venosa, tenía la mitad de la cara paralizada por una embolia que sufrió durante una borrachera en Las Vegas, y hablaba de tal manera que te causaba temo, y despedía un aroma a cigarro y grasa rancia que lo hacían ver como realmente era, un monstruo.
Como un hombre lleno de poder y dinero podía comprar lo que quisiera, y tenía unas aficiones perversas, era pedófilo y tenía una compulsión sexual por la pornografía infantil y el abuso a menores, parte de sus ganancias las hacia gracias a la venta de películas snuff, donde abusaban y mataban a niñas y jovencitas menores de edad, tenía un amplio catálogo de clientes que al igual que el, formaban parte de un circulo muy secreto de hombres poderosos que tenían esta perturbadora afición.
Acababa de llegar de Filipinas donde había cerrado un negocio de trata de menores, Al enterarse que su hijo y esposa habían sido asesinados no le cabía la emoción en el pecho y el agradecimiento al asesino de su familia, había regresado para cobrar el seguro millonario de ambos y esperaba noticias oficiales de la policía para poder iniciar los trámites del cobro. Tenía muchos años de haberse separado de su esposa y familia, después del asesinato de su hijo Rubén, al cual amaba y tanto era su amor que abusaba de él en múltiples ocasiones, al morir el joven nada mas le importó y dejó la ciudad para dedicarse a los negocios, su familia solo era un gasto mas en el estado de cuenta, sin embargo los tenia vigilados y sabia sus pasos para estar protegido de enemigos y de ellos mismos. Tenía antecedentes, amigos y relaciones, fotos y rutinas de su hijo y su esposa, cuando abrió los expedientes de las investigaciones, vio un rostro en particular al cual reconoció de inmediato y tuvo una pequeña erección. Con su voz jadeante y emocionada solo mencionó el nombre de la joven novia de su hijo.
-Cecilia-
Y comenzó a recordar aquellos días, cuando conoció a la niña Cecilia de 4 años que vivía a un lado de su casa en un fraccionamiento exclusivo, donde vivía con su familia, ella y su hijo Martin eran compañeros del colegio y frecuentaba su casa para jugar con ambos hijos, desde que la conoció sintió un deseo enfermizo por ella y la tocaba con morbo cada vez que podía, la chiquilla sin malicia tan solo veía aquello como un acto de amistad y amor, ya que el hombre le regalaba dulces y juguetes a cambio de dejarse tocar, los manoseos y el deseo del perverso iban en aumento mientras la niña crecía. Y llegó un momento cuando cumplió los 5 que el hombre le hizo una fiesta invitando a sus papas y a todos sus amigos, como era un hombre rico y poderoso nadie se negaba a aquellas atenciones, después de un día de fiesta, el hombre la a un pequeño cuarto donde después sería el cuarto de jardín, con el pretexto de darle un regalo especial, al estar solos en aquella habitación le dio una muñeca y la sentó en sus piernas, y comenzó a tocarla de manera vil, y después vino el abuso, tomándole fotos con una polaroid, cometió el peor de los actos con ella, documentando todo aquel acontecimiento, la chiquilla sin comprender que sucedía, tan solo decía que no, que no lo hiciera lo cual excitaba mas al asqueroso sujeto.
Luego de aquel día, el hombre violentaba a Cecilia cada que podía, sin embargo sentía hastío y quería mas, quería mas infantes, quería saciar esa compulsión enfermiza que tenia, el hombre buscó compensar sus deseos con otras niñas de la localidad, de escasos recursos a las cuales secuestraba para abusar de ellas y después matarlas, la sociedad nunca supo que pasaba con la desaparición de las menores y como eran hijas de personas pobres nadie les dio importancia ni atención. Fue cuando el hombre amplió sus alcances y gustos y viajo alrededor del mundo a países pobres donde cometía sus incalificables actos.
La niña nunca lo delató, compraba su silencio con regalos y amenazas, y para su suerte la chiquilla se volvió retraída, silenciosa y tímida, con el tiempo fue enterrando esos terribles recuerdos y experiencias con aquel hombre
Sus pensamientos eran interrumpidos por uno de sus guardias personales que entraba en la oficina Ramiro Gómez
-Patrón ya baje la última de las maletas-
-Mira Ramiro, quiero que vayas por esta chamaquita, es la novia de Martín, quiero que me la traigas, no espera, mejor llévala a la bodega, dile a Pérez que prepare todo para una pequeña fiesta-
-mmm, pero patrón, ¿No está algo grandecita?, ¿No quiere que vaya mejor a las colonias del norte a ver qué encuentro?-
-NO, Cabrón, haz lo que te digo y no quiero errores, vete rápido y me avisas cuando tengas todo listo-
El guarura salió intempestivamente a cumplir las órdenes del patrón, aunque se le hacía raro esta elección, nunca las escogía tan grandes, pero no le importó por lo que pagaba el “cerdo asqueroso” le cumpliría cualquier capricho.
Raymundo solo en su oficina, se servía un fino coñac y comenzó a teclear una clave en un dispositivo digital que estaba en una enorme puerta, al abrir entró en una habitación en la cual todas las perversiones enfermizas de aquel sujeto se encontraban ahí reunidas, en la pared de aquel cuarto había fotos enmarcadas de niñas desnudas, niñas asustadas, fotos donde se veía a si mismo cometiendo incalificables actos con las jovencitas, había cientos de cintas de video, y cajones llenos de fotografías pornográficas de infantes, en un cajón en particular donde guardaba una caja de caoba finamente labrada, estaban las polaroid de Cecilia cuando era niña y en ellas quedaron grabados los momentos en los que el hombre abusaba de ella, su rostro infantil lleno de lagrimas, de dolor y de miedo, pidiendo auxilio, rostros sin expresión, de aceptación y de angustia; lo excito a tal grado que comenzó a masturbarse dentro de aquella horrorosa habitación, deseando terminar con aquel cabo suelto que dejó y que por mucho debía finiquitarlo.

Parte 10

6 muertes fuera de la común en un lapso de tiempo corto, Maldonado creía que las muertes estaban relacionadas de alguna manera con el cadáver de Rubén Sáenz, debía encontrar la conexión entre los crímenes,
“CJM es la clave de todo esto”-pensaba-
La casa Sáenz estaba nuevamente llena de agentes del ministerio público y la prensa amarillista de la localidad, a estas alturas ya era imposible ocultar los crímenes, en una ciudad pequeña como Tampico esta clase de muertes no tenia lugar, los ajustes de cuentas del narco tenían otro esquema; estos asesinatos tenían un dramático y macabro fin
Marcela y sus abuelos, La Bruja, Martín y su mamá, la única pista que tenia era una pulsera y un relicario con las iniciales CJM y una chica misteriosa; Una vez más se daba una vuelta por el jardín de la casa, mientras que los peritos forenses hacían su trabajo, a lo lejos podía apreciar como sacaban lo que quedaba del cuerpo de Martín y su mama, era verdaderamente grotesco y hasta enfermizo la manera en que decapitaron a las víctimas y la manera en como acomodaron sus cabezas en el refrigerador, era un mensaje pero ¿A Quién? O ¿Por qué?.
De pronto el agente Juan Ramón Soto se acercaba corriendo.

-¡Maldonado!, lo tenemos-
-¿Qué?-
-Tengo el dato del Monza rojo, está a nombre de Marta Mendiola, tiene una hija Cecilia Jiménez Mendiola, la novia del joven muerto, comprobé los datos del carro con tránsito, la matrícula corresponde a un Monza rojo 2004 indagué con la familia del joven y resulto ser la novia-
- CJM… Bien, ¿Algo más?-
-Si, según dicen los vecinos, que la chica estuvo aquí ayer y que salió muy deprisa-
-También era compañera de la universidad de la joven Marcela, pregunté con varios jóvenes de ahí y me dijeron que tenían diferencias no eran amigas y se tenían antipatía-
-Y no va a creer esto, la joven tuvo tratamiento psiquiátrico de niña, tenía esquizofrenia y desorden de personalidad-
Esta información le daba un giro a la historia, la relación ahí estaba, podría ser una posibilidad de que la joven los llevara a las ansiadas respuestas para resolver este hecho, ¿Sería posible que fuera la responsable de todos estos crímenes?, y peor aun ¿Sería la responsable de la muerte de Rubén Sáenz? Por supuesto que sí, había visto de todo en el pasado y todo era posible.
-Bien, ¿Tenemos la dirección?-
-Si, mande a unos agentes a su casa, de un momento a otro la vamos a detener para interrogarla-
-Muy bien Soto, iré yo mismo a la casa de la muchacha, encárgate aquí y nos vemos en la comandancia-
Al salir de la casa de los Saenz, el teniente tenia la esperanza de resolver los crímenes, la chica tenia que ser la clave, quizá no había posibilidad de que ella cometiera los crímenes, pero el agente sabia que en su oficio nunca debían dejarse llevar por las apariencias, siempre había un motivo.
-Buenas Tardes, ¿La señora Marta Mendiola?-
-Sí, soy yo, ¿Qué se le ofrece?-
-Soy el agente Maldonado, de la policía ministerial, vengo a hacerle unas preguntas acerca de su hija, ¿Puedo pasar?-
-Sí, claro-
-¿Se encuentra su hija?-
-No, sale muy temprano a la universidad, desde ayer que no la veo, usted sabe los finales y esas cosas de escuela-
-Claro, mire seré directo, ha habido una serie de crímenes en los que su hija parece estar relacionada, ¿Sabía usted esto?-
La mujer al escuchar al agente no dio crédito a sus palabras, su gesto cambio a uno de preocupación y se sentó en uno de los sillones de su sala.
-¿Cómo dijo, que crímenes, mi hija seria…incapaz-
El agente al notar la pausa de la señora, la siguió interrogando pero esta vez con más firmeza
-Sabemos todo de su hija, sabemos que era novia de Martin Sáenz, hermano de Rubén Sáenz, ambos muertos en extrañas circunstancias, y sabemos que presentaba problemas mentales, así que usted dígame, ¿Sería posible que Cecilia cometiera esos crímenes?
-¿C-c-como dijo? ¿Martin era hermano de Rubén Sáenz? N-n-no lo sabía-
-¿Cómo? ¿Que acaso su hija no se lo contó?-
De pronto la preocupación de la señora cambió, ahora su rostro reflejaba coraje y vergüenza.
-Ya no puedo más señor. Esto que me acaba de decir termino con toda mi esperanza de que Cecilia no recordara nada, pero el hecho de hacerse novia del hijo de un maldito acabo conmigo-
-Explíquese-
-Cecilia siempre ha sido reservada conmigo, nunca me ha contado nada de su vida, ni de sus relaciones, ni siquiera de sus amigos, conocí a su novio porque lo traía a la casa, pero jamás imagine que fuera hermano del hijo de Raymundo-
-¿Raymundo Sáenz? ¿Lo conocía?-
-Éramos vecinos hace mucho, lo que le voy a contar no se lo he dicho a nadie, por vergüenza o por coraje, pero ese maldito de Raymundo abusó de mi hija siendo muy niña, y yo por miedo a mi marido y al tipo asqueroso de su jefe nunca dije nada, me tenían silenciada y amenazada con matarme a mí y a mi hija si decía algo, mi esposo también era un cobarde, le tenía terror a su jefe, y en muchas ocasiones le llevaba a mi hija para que abusara de ella e hiciera no sé cuantas barbaridades, a partir de ahí, la niña se volvió retraída y tímida, yo sufría mucho pero me callaba, quise huir, denunciar todo aquel abuso, pero sabiendo el poder de Raymundo no llegaría muy lejos, era horrible eso agente, con el tiempo el tipo se aburrió de Cecilia y comenzó a buscar otras niñas, cuando tuvimos la oportunidad nos cambiamos de casa, pero este gordo asqueroso nos tenia vigilados, a veces nos invitaba a las fiestas que hacía, fiestas que solo servían para cometer abusos con los niños, era un tipo enfermo, después de esos aberrantes días, mi niña desarrollo una conducta errática, inventaba amigos imaginarios y tenía un desorden de personalidad, se creía otra niña, no sabe a cuantos médicos la lleve y nadie me pudo ayudar, hasta el día en que ese muchachito Rubén desapareció ella se volvió más tranquila y cambio su carácter, volvió a ser normal. Ahora que lo menciona es posible que ella haya cometido ese crimen-
-¿Cómo lo sabe?- Pregunto el agente
-Ella mató a su padre-
-¿Cómo?-
-Lo envenenó, le puso veneno en el desayuno y le provocó un infarto-
El agente al escuchar esta historia no podía creerlo, demasiado violento y morboso para poder aceptar esta nueva realidad que se le estampaba en la cara, una niña con problemas mentales fue y sigue siendo una asesina potencial.
-Con una terapia de hipnosis, pude controlar a eso que la obligaba a cometer esas mortales travesuras, por que para ella lo eran, pero después comprendí que era más bien una venganza de todos aquellos que le habían hecho daño, fue entonces que enterré a Evelyn-
-¿Evelyn?-
-La otra personalidad de mi hija, una amiguita inventada por ella para escudarse en todas esas horribles conductas. Con lo que me dice no dudo que se haya hecho novia de Martin con algún propósito, usted y yo sabemos cuál es-
-Raymundo Sáenz-
-Es correcto, ese tipo nunca estuvo al pendiente de su familia, no vivía aquí, pero mi hija se las debió haber ingeniado para hacerlo venir y terminar con el-
-Matando a la familia-
-¿Lo ve agente?, mi hija es un monstruo, no dudo que a mí también me vaya a asesinar, lo merezco y estoy lista para terminar con mi vida, no he tenido un día sin que sienta culpa o remordimientos por todo lo que le hicieron a Ceci-
El agente de inmediato se puso en contacto con Soto por radio.
-Soto, ¿Raymundo Sáenz está en la ciudad?-
-Sí, está en sus oficinas, hablando con el procurador, quiere que le cerremos el caso para poder hacer algo de los seguros, el tipo es un maldito-
-Mira Soto, ve con unos agentes y quédense ahí, Cecilia Jiménez aparecerá por ahí, no duden en detenerla en cuanto la vean, es muy peligrosa-
-Avisamos a la gente de seguridad de Sáenz-
-No, Solo no te descuides, detén a Cecilia como sea-
Maldonado presa de una desesperación, corrió a su camioneta y arrancó rechinando llantas, para dirigirse a las oficinas de Raymundo, debía protegerlo a toda costa, el era su mejor benefactor y la posible recompensa, no debía morir sin antes detener a Cecilia y cobrar su parte.
En la casa de Cecilia la señora Marta era detenida por agentes del ministerio público, Maldonado había dado la orden de arraigarla mientras deslindaban responsabilidades, pero su intención era más bien protegerla de su propia hija.

Parte 11

La mente de Cecilia estaba en Caos, al llegar a su casa lo único que sabia era que jamás debió haber salido de ella, cuando abrió la puerta de su cuarto la vio…
Evelyn estaba acostada en su cama viéndola con un gesto de ternura, y le preguntaba
"¿Vamos a jugar hoy?"
-vete de aquí ¡Déjame en paz!-
"Has sido mala"
-Tú eres una maldita, debiste quedarte enterrada-
"No, tu me llamaste para ayudarte"
-Déjame en paz-
"Cuando terminemos nuestro juego, me iré, te lo prometo, aun me necesitas"
Una y otra vez la mente de Cecilia divagaba, las imágenes de las muertes de las personas hacían eco en su cabeza. Sin poderse contener, se vió al espejo y vio un rostro sombrío y marchito, detrás de ella con una sonrisa malévola estaba Evelyn.
Repentinamente la chica rompió el espejo tratándose de librar de la imagen de la niña, en un arranque de ira comenzó a romper todo lo que hallaba a su paso, mientras que la niña sonreía y brincaba en la cama de Cecilia, como si de un juego se tratara, presa del coraje terminó rompiendo una caja con recuerdos que tenia en el closet, como si con eso se pudiera librar de la presencia de Evelyn.
"Sabes lo que tienes que hacer"
-No sé de lo que hablas-
"Aun te falta el más importante de toda esa asquerosa familia"
En ese momento un torbellino de recuerdo inundó la mente de la joven, el abuso, el llanto, las fotos, y la cara y el aliento de ese maldito que odiaba con toda su alma, juro vengarse de el, acabando con todo lo que representaba, sus hijos, su esposa, y solo le faltaba el Raymundo, ese maldito cerdo tenía que pagar.
Cecilia lavó su cara y sus manos, se cambió de ropa y se dispuso a ir a buscar a Raymundo Sáenz, esta vez Evelyn no mataría por ella, lo haría ella misma por sus propias manos. Abordó su carro y salió manejando a toda velocidad por la avenida, en una vuelta de semáforo fue embestida por una camioneta que se pasó el alto, de ella se bajaron 2 hombres y fueron por ella, la joven estaba inconsciente y con heridas por todo el rostro, los hombres subieron a la joven en la camioneta y salieron rumbo a Altamira.
Cecilia se despertaba, se sentía golpeada y una fuerte luz le bañaba el rostro, poco a poco fue acostumbrándose a la luz y al espacio, cuando por fin se dio cuenta de donde y como estaba se sintió aterrada. Estaba esposada a una pared hecha de tubos y llena de cables, estaba semidesnuda vestida tan solo con una lencería muy fina y breve y zapatos de tacón, en aquella habitación había toda clase de objetos en sus paredes blancas, juguetes sexuales, instrumentos quirúrgicos, herramientas eléctricas, y muchos aparatos extraños para la tortura, frente a ella había varias cámaras de filmación y luces profesionales para iluminar, sintió pánico y quiso zafarse de sus ataduras de piel, sin lograrlo.
De pronto de las sombras escucho una voz gutural y agitada
-Tanto tiempo si verte, mamita-
-¿Quién es, por favor déjeme ir?-
-He esperado tanto tiempo para este momento "capullito"-
Al oír esto último, la chica paso de un estado de miedo a uno de ira.
-Eres tu maldito puerco, suéltame-
-Me excitas mamita, sigue suplicando, por favor-
En eso entró Raúl Gutiérrez, un joven escuálido que estaba encargado del internet y sistemas de filmación, era administrador de un sitio de snuff muy exclusivo y que era parte de la organización de Raymundo, para poder pertenecer a el, debías pagar mucho dinero y estar atentos a los asesinatos en línea que podían verse ciertos días a cierta hora, este era un asesinato común así que había poca audiencia, el platillo fuerte eran las violaciones y asesinatos brutales de menores de edad, había días en que la red se saturaba ante tantas solicitudes para entrar a satisfacer morbosos placeres.
-Señor esta todo listo, comenzamos a tener audiencia y las cámaras están trasmitiendo-
-Bien Guti, ve a la sala y ya lo sabes, que todo salga perfecto-
De pronto de las sombras salió Raymundo y se dirigió a la joven, el hombre estaba vestido con un atuendo extraño que dejaba ver su prominente panza que ocultaba sus genitales, calzaba unas botas negras hasta la rodilla y una tanga hecha de cuero, sobre su cabeza llevaba una mascara hecha de cierres y estoperoles que dejaba ver sus enormes ojos azules y su boca asquerosa con dientes amarillentos. Cuando se acerco a la joven comenzó a apretarle los senos y busco su entrepierna mientras lamia con su lengua todo su rostro. El aliento del hombre apestaba a cigarro y suciedad.
Cecilia en un intento por no vomitar, quiso retirar el rostro mientras el torvo sujeto se lo aplanaba contra los tubos de la pared.
-Quieta perra, vas a suplicar que te deje ir, quiero que sufras, quiero que grites-
La joven al comprender que estaba perdida quiso apaciguar las cosas y comenzó a llorar.
-Por favor señor, déjeme-
-Así, así, sigue mamita, me estas poniendo duro-
La intensidad del hombre iba en aumento, tomo un aceite de una de la mesas y se lo comenzó a untar a la joven, cerró los ojos y suplicó
"Evelyn, por favor ayúdame"
En ese momento al abrir los ojos, vio a la niña sentada en aquel cuarto blanco, la veía con enojo y con desdén, con un gento de impaciencia, señalaba su boca y decía
"No supliques"
Cecilia al comprender las palabras de la niña y el juego del tipo, cambio de estrategia y comenzó a besar a aquel hombre
-¿Qué haces?-
-Quiero ser tuya capullito, hazme tuya-
-¡¡Noooooo!!, suplica, grita, quiero que te rebajes maldita-
-No amor, sere dócil, hare lo que pidas-
-No me fastidiaras el momento perra, si no quieres cooperar te lo hare mas fácil-
En eso el hombre se aproximó a una botonera donde había varios controles, la tomo y presiono uno, en eso una corriente eléctrica recorría los tubos donde estaba atada la joven y comenzó el horror, sacudiéndose y convulsionándose, comenzando a gritar, aullando de dolor por aquella descarga. El hombre gozaba con aquella escena mientras apretaba un botón con la otra mano se estimulaba el pequeño miembro debajo de su panza.
Después de la descarga Cecilia comenzó a reírse sin parar
-Jajajaja, sigue maldito cerdo, sigue estoy calentándome-
-Nooo, suplica, sufre, haz algo maldita sea-
Furioso comenzó a golpearla salvajemente, el piso blanco comenzó a teñirse de la sangre de la pobre chica, pero ella seguía firme en no suplicar, pareciera que todo aquel sufrimiento la complacía.
-Perra maldita, te voy a freír los sesos-
Nuevamente inicio una tanda de descargas que convulsionaban y ponían todas las extremidades rígidas a la joven, la cantidad de luz que ocupaba aquella máquina hacia que las luces parpadearan y emitiera un zumbido horrorizante, aquello parecía interminable. Poco a poco Raymundo iba acercándose a la chica que sufría, quería oírla gemir de dolor, suplicar, aquello le producía tal excitación que sonreía y babeaba ante tan grotesco espectáculo, en un momento cuando puso su rostro por un lado de Cecilia para escucharla gritar, la joven sacaba sus manos de las esposas que la aprisionaban, gracias al aceite que le había untado de principio el morboso sujeto, como pudo clavo sus uñas entre los ojos de aquel tipo y la corriente eléctrica recorrió su humanidad, haciéndolo aullar de dolor, en un intento por zafarse de aquella tortura cayó de espaldas con todo el peso de su cuerpo y Cecilia aprisionada a su rostro la arrastro con él, la pared de tubos aun emitía chispas cuando ambos cayeron, el hombre quedó inconsciente por la corriente y el golpe de la caída. La joven apresurándose buscó una salida de aquel lugar sin tener éxito, por lo que se sentó en lo que parecía una puerta y esperó.
Gutiérrez estaba masturbándose viendo una película porno por enésima vez en esa tarde y no se percató del violento espectáculo, cuando por fin terminó y volteó para cerciorarse de la audiencia y que la trasmisión transcurriera sin problema, al ver el monitor sintió una corriente fría y un golpe de miedo recorrer su espalda. Se levantó de la silla con tal impulso que lo hizo caer y se incorporó rápidamente para ver que sucedía, al llegar al contenedor donde estaba todo el equipo, y con un rechinido abrió la pesada puerta, al entrar pudo ver a su jefe tirado en el piso inconsciente, estaba tan atemorizado por lo que iba a ocurrirle si su jefe despertaba que no se percató que una fina y filosa hoja de un machete, rebanaba su cabeza por la mitad, matándolo instantáneamente, su cuerpo cayó pesadamente de lado de Cecilia, sangrando copiosamente y manchando el piso blanco del liquido carmesí.
Su primer impulso fue huir de ahí, pero Evelyn estaba afuera del contenedor viéndola con enojo, entonces lo supo, sabía que tenía que terminar lo que había empezado y la fortuna le sonreía, estaba a punto de regresar cuando oyó un grito que salía del fondo de la enorme bodega donde estaba, era Gómez que regresaba y traia comida, cuando se percató de lo que sucedia, tiró la comida y sacó una pequeña arma de su cinto, y habló por radio
-Vélez, tenemos una situación aquí-
El guardia, se enfiló hacia la bodega apuntando con el arma, buscando entre los contenedores, sin exito, estaba confiado en encontrar a la muchacha, su amplia experiencia y entrenamiento militar en las fuerzas especiales le daban ventaja ante una jovencita indefensa y atemorizada, ventaja que se vino abajo junto con unos tambos que contenian quimicos, Gómez era aplastado por el peso de los barriles y su cuerpo quedo hecho pedazos, al bajar del contenedor la joven veia a Evelyn burlarse del guardia caido y se puso a jugar matatenas.
Vélez aun sin saber bien que pasaba, se dirigió a la camioneta donde habia dejado su radio y lo buscaba sin hayarlo, maldiciendo todo el tiempo, lo hayó tirado en el piso debajo del vehiculo se agachó para tomarlo y al incorporarse lo ultimo que vio fue el cañón de un arma que disparaba a su ojo y le destruia la cabeza.
Cecilia regresó sigilosamente al contenedor donde habia dejado a Raymundo inconsiente, como pudo lo levantó usando unas cuerdas y lo amarró a la pared con tubos, el hombre despertaba pesadamente.
-Donde estoy, que pasa?-
Cecilia con la mirada fria le respondió
-En su show señor Ray, la audiencia espera verlo sufrir, yo no los decepcionaré, es tiempo de pagar-
Con la cara roja y un rictus de temor, con una voz suplicante y temblorosa solo dijo
-No, por favor-

Parte 12

San Erasmo fue un santo y mártir que vivió en el siglo 2 D.C. fue perseguido por profesar su fe en Dios y en Cristo y fue sometido a múltiples torturas en las cuales salió avante gracias a la oración y su fe, dice su leyenda que fue salvado por un ángel en cada tormento y que ayudado por el pudo soportar todos esos suplicios, de todas as torturas, hubo una en particular por el cual muchos teólogos y estudiosos lo identifican como la tortura más cruel de San Erasmo, fue colocado en una mesa y sobre él, un cabestrante en el cual había una polea llena de picos de hierro que servían para pinchar los intestinos y con las manijas darle vuelta a las poleas sacando lenta y dolorosamente los mismos del estomago de la víctima, era una tortura cruel e inhumana. De la cual no se tenía memoria hasta ahora
Cecilia estudiaba cuidadosamente el artefacto que tenía delante de si, era un cabestrante de San Erasmo pero modernizado, era eléctrico y las poleas de acero inoxidable, el solo verlo te causaba impresión e imaginabas todo el sufrimiento que podía causar. Era justo eso lo que buscaba, provocar el mayor sufrimiento posible, la estructura tubular donde estaba atado Raymundo era móvil podía dar la vuelta completa para quedar de viendo hacia arriba o hacia abajo, por medio de un perno que controlaba el movimiento, Cecilia giró el perno para ponerlo boca arriba, el hombre suplicaba y lloraba como niño
-Capullito por favor, no me hagas nada-
-¡CALLATE CERDO¡-
Al decir esto la joven le pagaba fuertemente en la panza con un fuete de carnaza que le dejaba enormes verdugones, el tipo gritaba de dolor pidiendo clemencia
-Por favor, te daré lo que quieras, pero déjame vivir, perdóname lo que te hice-
-Crees por un momento estúpido, que vas a devolverme la inocencia, que podrás devolverme una infancia tranquila y normal, una vida llena de alegría-
-Puedo comprarte la felicidad, solo dame la oportunidad te haré una mujer muy rica-
Al decir esto último Cecilia río y le comenzó a propinar puñetazos en el rostro enorme y blanco de aquel tipo.
-No, vas a pagar muy caro-
La joven tomo uno de los juguetes sexuales en forma de pene que colgaban de la blanca pared iluminada y lo introdujo violentamente en el ano del hombre, ocasionándole un desgarre y sangrado que hizo que gritara de dolor, complacida la chica vio como sufria y lloraba.
-Tengo más para ti, ¿ves ese objeto extraño que tienes en tu colección de objetos?-
-No, no, no por favor, San Erasmo no-
-Dime cerdo, cuantas niñas has torturado en esta habitación, ¿Cuantas has matado?
En eso, la expresión del hombre cambio, por una de lujuria, su mente estaba en shock y lo único que lo mantenía lucido era el recuerdo de todas las violaciones y asesinatos que había cometido en ese cuarto. Y comenzó a reírse compulsivamente, casi ahogándose.
-Jajajajajaja, eres una pequeña estúpida, ¿Quieres saber cuántas de verdad? Mira ahí en la computadora hay archivos de video cuéntalos, jejejeje-
El tipo se relamía los labios al recordar todos aquellos momentos de horror que había vivido en aquel contenedor con todos esos objetos, La joven con cierta curiosidad se fijo en una laptop en donde había varias páginas web abiertas, se trasmitía el streaming de video del momento de la tortura de Raymundo, en una página en particular había archivos de video, los cuales registraban todas las horripilantes torturas ocasionadas a las niñas y jovencitas que habían pasado por las manos de aquel pervertido sujeto. Cecilia pasando de pagina en pagina comenzó a sentir nauseas y una ira indescriptible, había 749 archivos de video, todos con diferente nombre y fecha, 749 niñas muertas por ese cruel animal. Antes de dejar de mirar aquel horror, se percato de otro, había otra carpeta en la nube que decía "fotos" y quiso ver que había en aquel sitio, eran cientos de carpetas que contenían miles de fotos de niñas, niños, jovencitas y registros de los asesinatos perpetrados por la red criminal de Raymundo Sáenz, una en particular le llamo la atención "Capullito" al abrirla, lanzo un sollozo y se llevo las manos a la boca horrorizada, eran sus polaroid, cientos de actos crueles y humillantes registrados y subidos a internet, sintió la más profunda de todas la vergüenzas, quiso llorar de rabia, pero la canalizó, regreso furiosa al contenedor, mientras el hombre la veía extasiado y con una sonrisa burlona
-¿Ya estas complacida?-
Cecilia puso en cabestrante de San Erasmo por un lado del hombre, y tomó los instrumentos quirúrgicos de una mesita, he hizo una pequeña incisión en su enorme panza, con un aullido de dolor el tipo se retorcía, gritando y riéndose a la vez, la joven introdujo unas pequeñas pinzas en aquella incisión y saco parte del intestino de Raymundo y lo pincho en la polea del cabestrante, con la botonera de control presiono un botón y este comenzó a funcionar.
Era verdaderamente grotesca aquella escena lentamente los intestinos de Raymundo comenzaron a salir de su estomago, regando sangre y fluidos en su barriga, riéndose y a la vez gritando de dolor, empezó a ahogarse con su propia sangre mientras vomitaba, Cecilia en un arranque de ira presionó otro botón que comenzó a darle descargas de corriente al cuerpo del maltrecho hombre y comenzó a convulsionarse, la joven aumentó toda la potencia del aparato y Saenz comenzó a quemarse mientras se retorcía de dolor, en un momento fue tanta la potencia requerida para hacer funcionar el tubular eléctrico que los fusibles de la maquina se fundieron ocasionando pequeñas explosiones y chispas y un pequeño incendio, por un momento quedo todo a obscuras y las luces de emergencia se prendieron, era luces rojas que parpadeaban y que le daban un toque más dramático a lo que a continuación sucedería.
A pesar de las descargas y una gran cantidad de intestinos enredados en la polea, el cuerpo de Raymundo aun se movía, tenia pequeñas convulsiones al verlo la joven montó en ira y viendo una gran cantidad de armas antiguas y objetos en la pared, tomó una maza de guerra antigua, la cual tenía un palo de madera y una bola plomada en la punta, con varios picos filosos de hierro, y comenzó a pegarle en el rostro quemado del hombre, los picos se hundían en su rostro y astillando los huesos de la cara, se empezó a formar una masa deforme de carne, el ruido del crujir de huesos y machacamiento de piel y hueso era aterrador, los pedazos , carne y sangre se regaban en el piso y salpicaban todo el lugar y a Cecilial, que asestaba golpe tras golpe a lo que quedaba de la cabeza, hasta que por fin cedió y se desprendió de los hombros, agotada la joven lanzo un grito que casi le desgarra la garganta y arrojo violentamente el mazo a la pared, la luces rojas aun parpadeaban cuando se sentó en el piso con la mirada perdida y comenzó a llorar acurrucada, lloraba desgarradoramente y con cierta satisfacción por haber terminado con todo aquel horror, se sintió libre al fin de la sombra de aquel hombre.
Después de un rato se incorporo y salió de aquel cuarto, cojeaba de un pie y tenía el rostro y el cuerpo molido a golpes, bañada con su propia sangre y la de Raymundo, se dirigió al fondo de la bodega y encontró un área de comedor y unas duchas, se metió sin pensar en la regadera y comenzó a lavarse el cuerpo de todo aquel horror, el agua teñida de rojo inundaba el piso y quedándose un rato bajo el agua, comenzó a reconfortarse, entonces escucho la risa infantil de Evelyn, al voltear a ver estaba la niña viéndola fijamente con una mirada acusadora y un puchero de tristeza.
-Ya puedes marcharte, ya acabamos con este círculo, puedes irte-
"No quiero irme"
-Ya no te necesito más-
"Te equivocas, estaremos juntas para siempre"
-No, Evelyn, ya no podemos estar juntas-
El rostro de Evelyn de niña dulce cambio a uno horrible, con una expresión de odio las facciones cambiaron por las de un rostro familiar y con una voz gutural y horrible le exclamó
-"¡No te libraras de mi, puta!"
Aterrada Cecilia se derrumbó en el piso de la regadera y se asustó enormemente, era el rostro de Rubén, La joven cerrando los ojos y pensando que estaba alucinando quiso borrar la imagen del joven muerto, desconcertada salió de la ducha y tomó un overol que estaba colgado, le quedaba grande y se arremangó, salió de aquel lugar y vio la camioneta donde la habían traído y estaba el cadáver de Vélez con el rostro destrozado por la bala por un lado, tomo el revólver .38 del guarura y subió a la camioneta que tenía las llaves puestas, arranco y salió de ahí, estaba por el rumbo de la pedrera, enfilándose a la Tampico Mante, manejo con rumbo a Tampico y al llegar al Barquito tomó el Libramiento.
El Agente Maldonado, manejaba preocupado y pensando que perdería la recompensa por capturar al asesino de la familia de Raymundo Sáenz, si la joven Cecilia mataba a su mejor mecenas quedaría en la calle, tenía deudas de juego y le debía dinero a gente peligrosa que era frenada por la influencia de su protector, el agente sabia todo acerca de las muertes, de sus mórbidas aficiones y de su impulsivo vicio de violar y matar niñas, la corrupción que emanaba de él , era escandalosa pero estaba hundido en la organización pederasta hasta el cuello, por omisión o por complicidad pero era responsable también por tantas y tantas muertes, ese pensamiento fue interrumpido cuando le llamaron del ministerio y le confirmaron haber hallado el auto chocado de la joven, uno de los agentes también cómplices de Maldonado le confirmó que fue impactada por la camioneta de los guaruras de Sáenz y se la llevaron, esto le daba un giro al asunto, el cerdo había tomado las riendas del caso, pero no sabía cómo se había enterado que la joven había asesinado a su familia, pero el maldito le madrugó el mandado y perdería la recompensa, golpeando el volante de su camioneta llegó a las oficinas estaban los agentes esperando, no tenían noticias de la joven, pero habían visto salir a Raymundo a toda prisa, furioso arremetió en contra de los agentes por no haberlo seguido y de pronto sonó su celular, era Soto.
-Maldonado, seguí al señor Raymundo hasta una bodega en la pedrera-
-Si, la conozco, ¿Viste a Cecilia Jiménez?-
-No, pero estoy fuera de la bodega y vi salir la camioneta de los guaruras, Raymundo sigue ahí, ¿Quiere que indague?-
-No te muevas de ahí, no entres y espera a que llegue-
El agente salió a toda prisa manejando por la Tampico Mante con rumbo a la Pedrera, tenía un mal presentimiento y tenía que llegar antes que se le ocurriera a Soto entrar y descubriera el horror que Sáenz representaba, y quizá descubrieran su complicidad en los hechos, recordó que años atrás había dado con una pista que lo llevó a dar con una red de pornografía infantil en el Distrito Federal, y que estaba ligada con Sáenz, cuando enfrentó al pederasta para detenerlo este le ofreció tal riqueza, protección e influencia en su círculo de poder , que no se pudo negar y desde ese momento vendió su alma al peor de los demonios que caminaban sobre la tierra.
Sus pensamientos eran interrumpidos cuando al llegar al semáforo del Barquito vio con extrañeza la Lobo de los guaruras de Sáenz chocada de la parrilla, y con estupefacto vio a la joven conduciendo la camioneta, cuando la luz del semáforo cambio y vio que la chica se enfilaba al Libramiento, tuvo que manejar rápido hasta el siguiente retorno y perseguir la camioneta, entonces pidió ayuda por radio, debían darle alcance y detenerla, y comenzó una persecución.
Cecilia iba con los pensamientos nublados, adolorida y en cierta forma satisfecha, pero no lograba entender aquel episodio cuando el rostro de Evelyn cambió por el de Rubén, su mente comenzaba a divagar, comenzó a recordar momentos de su vida felices que se mezclaban con momentos horripilantes como las violaciones y las muertes perpetradas por Evelyn. Imágenes iban y venían en su cerebro y su mente quebrada por las atrocidades hechas por ella misma con Raymundo le cobraba la factura en ese momento, tuvo un momento de claridad y su mente se abrió al punto de ver otro tipo de realidad, la de la muerte.
En su camino vio a cientos de personas tratando de llegar a ella, personas muertas, personas que habían muerto atropelladas o asesinadas en esa carretera, fue insoportable ver todo aquello, de pronto las visiones desaparecieron y su mente se puso alerta cuando llego a la caseta y el cobrador le pidió el peaje, se le quedo mirando y vio como varios elementos de la policía se acercaban a ella con cautela y con las armas listas, por un momento quiso bajar y terminar con su pesadilla, ya no tenía nada que perder, pero por el retrovisor vio a Evelyn
"No te dejes atrapar, estúpida, huye"
La joven en vez de bajar pisó a fondo el acelerador y rompió la pluma de la caseta, la reacción en cadena no se hizo esperar, los policías alertados subieron a sus vehículos, mientras otros disparaban a la pickup inútilmente ya que estaba blindada, En la huida Cecilia tenia episodios de demencia en su cabeza y Evelyn en el asiento trasero iba haciendo ademanes como si trajera un arma que disparaba en contra de las patrullas. Al llegar al entronque del faro y el puente del moralillo se enfilo con rumbo a Panuco, y en el puente frenó intempestivamente ya que estaba bloqueado del otro lado, cuando quiso dar reversa se dió cuenta que estaba acorralada, no tenía a donde huir, y se quedó pensando en la camioneta y entonces comenzó a ver a todas las personas muertas que había visto morir a manos de Evelyn: Rubén, Marcela, sus abuelos, Martín y su mamá y el peor de todos Raymundo. Todos ellos con las huellas de la forma en que murieron, sus cadáveres caminaban hacia ella y no pudo mas, tomó el arma y decidida quiso apuntarse hasta que en el asiento del copiloto vio a Evelyn sentada
"No lo hagas, si lo haces me mataras a mi también"
De pronto Evelyn se transformó en el cuerpo putrefacto de Rubén y con un gesto de ira y repugnancia le agradecía a Cecilia
"Gracias por matar a mi padre, ahora muere putita"
Cecilia al no soportar aquello salió de la camioneta con el arma en la mano, lo que puso en alerta a toda la policía congregada ahí, en ese momento llegaba Maldonado y ordeno bajar el arma a la joven, al verse perdida y con todos esos muertos viéndola y señalándola, subió al barandal del puente y se apunto con el arma, el agente en un intento por hacer desistir a la joven, se acerco desarmado.
-No tienes que hacer esto chamaca, baja de ahí y hablemos-
Cecilia con la claridad de su mente vio el rostro del agente y pudo ver a cientos de niñas suplicando que no las mataran debajo de sus pies y lo supo de inmediato, también era culpable, horrorizada por esa visión no soporto mas
-Señor dígale a mi mamá que la perdono-
Y jaló el gatillo, mientras caía en el rio, pudo por fin ver la realidad, ella había cometido todos los crímenes, se vio a si misma matando a Rubén siendo niña, vio como ultimó a Marcela tomando la olla caliente con las manos y dejándola caer sobre la humanidad de la joven mientras limpiaba, el momento de clavar el cuchillo cebollero en el cuello del abuelo, y la forma salvaje en la que golpeo a la abuela y la asfixio con una bolsa, el alcohol derramado y el incendio de la bruja perpetrado por ella, y la forma brutal en como cortaba las cabezas de Martín y su madre. Todo el tiempo fue ella, Evelyn tan solo era una espectadora, y por último el asesinato cruel y sanguinario de Raymundo Sáenz y cuando lo recordó una mueca feliz se dibujo en su rostro cuando su cuerpo caía en las aguas sucias del rio.
EPILOGO
En un pabellón de un hospital psiquiátrico estaba Katy Robles y el agente Soto platicando sobre lo que había pasado y ninguno de los dos comprendía la magnitud del asunto.
-¿Crees que se recupere? Preguntaba el agente
-No lo sé ¿Nadie ha venido?
-No, está en el total abandono, solo tú has venido a verla-
-Pobre de mi amiga, nunca podré entender que fue lo que le paso-
-Después del incidente del puente, descubrimos la realidad de Raymundo Sáenz y su red de pornografía y asesinatos, desafortunadamente no pudimos divulgar nada, no te imaginas la gente poderosa involucrada con ese maldito-
-Algo supe por una noticia filtrada en internet, pero pensé que no era verdad-
-Lo fue, había mucha gente complice, incluso mi jefe el agente Maldonado tenía algo que ver con el hecho-
-¿Qué le paso?-
-No lo sé, pidió su baja y se desapareció, dicen que lo han visto vagar por las calles del Distrito Federal, como un indigente, pero ya sabes dicen muchas cosas-
-Pobre agente, la mama de Cecilia se suicido en los separos, nunca supo que su hija la había perdonado pero supongo que de todos modos tendría ese trágico final-
-Sí, todo esto es aberrante y extraño nunca me había enfrentado a un caso como este-
-Si, también yo estoy desconcertada, hace días, me encontré con la tabla cuija de Marcela, el dia de la reunión la dejo en mi casa, hubo algo ese dia que me dejo helada y fue que la pluma se movio sola, apuntando el nombre de Evelyn, la amiga imaginaria de Cecilia-
-¿Ah si? Y que mas pasó-
-pues… dirás que estoy loca pero quise hacer preguntas y quise saber mas y la tabla contacto con un espíritu muerto y puso su nombre-
-¿Cuál fue?-
-Rubén-
-¿Cómo?-
-Se que suena a locura pero solo puso Rubén y otra frase y no volvió a moverse sola-
-¿Qué frase?-
-Venganza, la verdad nunca entendí bien por que-
-Ni yo... Oye si no tienes nada que hacer ¿Te puedo invitar un café?
-Sí, por que no-
Mientras la pareja se alejaba por el pasillo, en una habitación acolchonada y sucia por orines y excremento, estaba una chica sombría rapada y con un hueco en la mitad de la cabeza, con cicatrices por todo el cuerpo, meciéndose lentamente y repitiendo la misma frase una y otra vez "Evelyn" detrás del vidrio de la gran puerta podía verse el reflejo de la chica y una niña dulce y feliz que jugaba en la habitación corriendo alrededor de ella y sonriendo decía:
"Ahora si estamos juntas para siempre"
¿FIN?

Edgar Liñan Tampico Tamps. 7 de Noviembre 2012